El Padre Nuestro (6)


El Padre Nuestro:

 Sexta afirmación: “No nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal.”

 La verdad de esta afirmación, es que tanto más deseas vivir una vida espiritual, tanto más susceptible, sensible, te haces a las tentaciones. El Ego no quiere que seamos espirituales y nos demos cuenta de cómo prescindir de él. Cuando hacemos algo que pensamos que no estaba bien, aparece la culpabilidad, la cual es la energía que mantiene la dualidad de este universo. No podemos ni llegar a imaginar lo poderosa que es. No importa si es algo que está realmente mal o solo lo es por las tradiciones o la forma de pensar. Si para uno está mal, para él lo está. Es su sentimiento de culpabilidad lo que es realmente destructivo, divisorio. La tradición cristiana dice que por el pecado, el mundo se ha separado de Dios, pero matizando, realmente fue por el conocimiento del pecado y su posterior sentimiento de culpabilidad. El estado de desnudez de Adán y Eva no cambió después de la caída, solo cambio el conocimiento de ello, después se cosieron hojas para taparse y se escondían de Dios, lo que demuestra su sentimiento de culpabilidad. La culpabilidad es el alimento del mal. Por eso dice “líbranos del mal”.

 En metafísica cristiana enseñamos que no hay bien y mal sino que son distintos grados de una misma escala, como el frío y el calor, una dosis de la bondad y el amor necesarios y la persona que hace mal se torna haciendo bien, lo he visto infinidad de veces. También que las razones que inducen a alguien a hacer lo que parece malo son múltiples, variadas y muy poderosas, que pueden venir incluso, producidas por espíritus de generaciones anteriores, así que no debemos juzgar, sino solo amar. Incluso a nosotros mismos;-)

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