De cordero a león

En la época en que Galileo descubrió que era la Tierra la que giraba alrededor del Sol y no el Sol alrededor de la Tierra, tal y como lo entendían los líderes religiosos, la ciencia era considerada una herejía. Estudiar el porqué de las cosas estaba mal visto a nivel social y penado por la ley si contradecía la interpretación bíblica de la época. 

Poco a poco esto ha ido cambiando y la religión han aceptado que se estudie con ciencia aquello que tiene que ver con lo físico, pero sigue siendo tabú  para muchos cristianos, el estudiar la ciencia de las causas secretas del Universo.

Ahora criticamos a esos antiguos líderes religiosos por tratar de quemar a Galileo, pero si no fuera por el conocimiento científico que tenemos hoy en día (fíjate que digo conocimiento científico), nosotros también estaríamos seguros que la tierra es el centro del Universo y llamaríamos loco a cualquiera que dijera lo contrario. Según la Biblia, la Tierra fue creada primero, cuatro días antes que el Sol el cual fue creado con el propósito de servir a la Tierra y posteriormente al hombre, siguiendo esta cronología, la fe que tenemos en la Biblia, y la evidencia que vemos cada día de cómo el Sol sale por un lado recorre el firmamento y se pone por el otro, nosotros también creeríamos lo mismo. Así que la ciencia nos ha librado de un error.

Por concluir esta introducción, ¿Qué es lo que falló? ¿Se equivocó Dios? ¿La Biblia? No, solo era errónea la interpretación humana y lo “gracioso” del caso es que estaban dispuestos a matar por ella.

Hoy en día no es tan distinto. El  otro día leí una critica al Nuevo Pensamiento Bíblico en la que me tildaban de lobo con piel de cordero. Esto animó mi retiro de este fin de semana y esto de a continuación es lo que he recibido.

Durante los últimos dos milenios, la relación del hombre (léase el ser humano, por favor) con Dios ha sido dominada por el fundamentalismo y la enseñanza de la fe ciega y el sometimiento a los líderes pastorales. A finales del sexto milenio bíblico, las personas comenzaron a despertar y a ver que los líderes también se equivocaban y a veces mucho y comenzaron a aparecer reformas en la iglesia comenzando con Lutero y después otros. Pero éstos también imponían la obediencia ciega a las autoridades eclesiásticas siguiendo el mismo patrón que aquellos a quien tanto criticaron.

Actualmente, la imagen que subyace en el subconsciente de la mayoría de los cristianos y en el consciente de la mayoría de los líderes cristianos con respecto a la iglesia es la de un pastor y sus ovejas. Con mucho amor, y de esto no me cabe duda, los pastores hacen todo lo posible y a veces más, para cuidar de las ovejas, me refiero en el sentido figurado con respecto a la iglesia. Los líderes se ven a sí mismos como pastores y los creyentes son vistos por los líderes y se ven a sí mismos como ovejas.

En esta imagen mental tan bella, de cuidado, protección, hermandad, guía… subyace un peligro: el lobo. Los pastores siempre deben de estar velando por su rebaño y con todo no pueden evitar que alguna de sus ovejas sea atrapada por el malvado y feroz enemigo (que es real, el enemigo existe).

Sin embargo, cuando el hombre toma la decisión de caminar con Dios y desea vivir su vida conociéndole, creciendo en las cosas espirituales, amando, perdonando, examinándolo todo a la luz de lo que Dios quiere, adquiriendo conocimiento que libera, se produce una revolución en su espíritu – alma – mente y todo el poder del Espíritu de Dios está ahora en él.

 “Ya no os llamaré siervos,  porque el siervo no sabe lo que hace su señor;  pero os he llamado amigos,  porque todas las cosas que oí de mi Padre,  os las he dado a conocer.

No me elegisteis vosotros a mí,  sino que yo os elegí a vosotros,  y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto,  y vuestro fruto permanezca;  para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre,  él os lo dé. (Jesús)

La idea de Cristo, el propósito de su encarnación en Jesús, sus enseñanzas, su muerte, su resurrección, es que sus discípulos lleguen a ser como él. Co-creadores juntamente con Cristo.  

Fíjate, por favor: La cualidad de “amigos” en el primer verso, está relacionado con el habernos dado conocimiento, que es ciencia y el poder de obtener todo lo que pidamos al Padre, en el segundo verso, nos es dada porque él nos eligió a nosotros no nosotros a él. Yo no veo a una oveja aquí sino a un león, por seguir la analogía.

El conocimiento de la verdad y la elección nos convierte en poderosos leones. Ahora imagina qué hace el lobo en una manada de leones.

Somos leones en el sentido espiritual, pues todo el poder del Espíritu Santo está en nosotros y el lobo es un perrito a nuestro lado.

Quien quiera verse a sí mismo como una oveja, pues que lo haga, pero en el Nuevo Pensamiento Bíblico te animamos a que te veas como un león, que pienses como un león y vivas como un león.

La Biblia

La meditación en los textos bíblicos produce sabiduría y conocimiento además de elevar el espíritu. Sus textos poéticos, como el salmo del post anterior, dan paz y descanso. Contiene enseñanzas sencillas como no mataras, no robarás…etc. y enseñanzas muy avanzadas como “Señor donde prepararemos la Pascua – dijeron sus discípulos – Cuando veáis a un hombre con un cántaro de agua… dijo Jesús”
Algunos creyentes de la Nueva Era rechazan la Biblia porque quizá haya sido manipulada por algunos a su favor, o consideran que tiene un lenguaje demasiado infantil, también porque está muy relacionada con la religión y están cansados de tantos años de manipulación. Yo personalmente les comprendo.
Muchos creyentes cristianos rechazan las enseñanzas de la Nueva Era en su conjunto, sin discernir, porque tienen miedo de lo desconocido o porque pone en duda algunos de los postulados que han sido siempre pilares de las religiones.
Lo cierto es que independientemente de su significado y de  quien se atribuye esas palabras de “nueva era”, estamos en una nueva era. Al menos estarás de acuerdo conmigo que las cosas están cambiando. La fuerza de la religión dominante está desapareciendo. Los gobiernos son cada vez más laicos, el cristianismo ya no es uno solo sino muchos grupos distintos. Las personas buscan a Dios guiados por el Espíritu Santo formando parte de una única Verdad en lugar de pertenecer a pequeñas religiones y organizaciones humanas.
No te conformes con la leche espiritual que puedas recibir el domingo en un sermón, eso es para los recién nacidos. Podemos abrir nuestras mentes y salir del pequeño circulito que nos trazaron. No tengas temor pues el Espíritu Santo es poderoso para guardarte y guiarte a toda Verdad. (No estoy diciendo que alguno deje tu iglesia, sino que abra su mente a las cosas nuevas que Dios está haciendo)
De acuerdo que no podemos creer todo lo que se publica hoy en día acerca de Dios, ni debemos creer las traducción bíblica de forma literal pues hay textos muy difíciles de traducir y su significado en castellano (u otro) no corresponde con el original. Además que muchos textos fueron escritos para unas personas en particular o tienen un significado metafórico o metafísico para nosotros.
Solo dejémonos llevar por el Espíritu Santo sin temor, pues si Dios está con nosotros no hay fuerza negativa externa que pueda desviarnos. Solo mi propio miedo, o el miedo que otros han tratado de infundir.

Habitar a la sombra del Omnipotente

El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.

Diré yo al SEÑOR: Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.

Porque El te libra del lazo del cazador y de la pestilencia mortal.

Con sus plumas te cubre, y bajo sus alas hallas refugio; escudo y baluarte es su fidelidad.

No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día,

ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.

Aunque caigan mil a tu lado y diez mil a tu diestra, a ti no se acercará.

Con tus ojos mirarás y verás la paga de los impíos.

Porque has puesto al SEÑOR, que es mi refugio, al Altísimo, por tu habitación.

No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada.

Pues El dará órdenes a sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.

En sus manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra.

Sobre el león y la cobra pisarás; hollarás al cachorro de león y a la serpiente.

Porque en mí ha puesto su amor, yo entonces lo libraré; lo exaltaré, porque ha conocido mi nombre.

Me invocará, y le responderé; yo estaré con él en la angustia; lo rescataré y lo honraré;

lo saciaré de larga vida, y le haré ver mi salvación.

Ayer, hoy, mañana…

Ayer murió; mañana no ha nacido aún; No podemos contar sino con Hoy, no debemos traer el futuro al presente; tenemos que esperar vivirlo. Vivir hoy plenamente y de la mejor manera posible, es como se prepara un buen mañana.

La mayoría de angustias y preocupaciones que la gente tiene, son por cosas que no han sucedido aun. Claro que hay que ser responsables y tener una buena planificación para el mañana, el tren tiene que ir frenando antes de llegar a la estación. La idea es no tener angustia por lo que pasará mañana.

Como dice un antiguo proverbio chino: “Si tu mal tiene remedio, no te preocupes y si no tiene remedio, ¿para qué te vas a preocupar?”

La preocupación atrae vibraciones negativas, mientras que imaginar la solución alegre del asunto que te preocupa, trae paz y emite vibraciones positivas que a su vez sincronizan con otras de su misma frecuencia llegando a producir el entorno necesario para que la solución al problema se haga visible.

El camino de la ascensión

El verdadero propósito de esta existencia es que lleguemos a ser uno con Cristo. Es un camino en ascensión, de lo animal a lo espiritual. El hombre solo puede llegar a la unidad perfecta con el Padre por medio de la unidad con Cristo, el Hijo unigénito. Cristo es el único camino para que el ser humano pueda llegar a ser uno con el Padre. Esta ley, declarada por Jesús, ha sido tomada por algunas religiones para decir que la suya es la única verdadera, pero el Cristo omnipresente se manifiesta de muchas maneras.

 Entre estos dos extremos, de lo terrenal, tridimensional, mundano, animal… a lo espiritual, divino, adimensional… hay un sinfín de posibles estados a lo largo de la nuestra existencia. La percepción de las cosas, los gustos y las prioridades van cambiando a medida que se avanza en esta carrera.

Un ejemplo:

Una persona va conduciendo por una carretera estrecha y un joven alocado, mal criado, le adelanta a toda velocidad, de malas maneras. Tan mal que le hace un rasguño a la carrocería del coche y ambos casi pierden el control.

Un ser natural, tal cual se viene a este mundo, tridimensional, reacciona con ira pues por poco tienen un accidente. -¡estúpido crío! – Pensará o le dirá, discutirá con él y si ambos están en un nivel dimensional bajo se enzarzarán en una pelea.

Una persona que ha decidido vivir conforme a lo espiritual, también llamado tetradimensional, es decir que ha comprendido la necesidad de salir de este mundo y ser uno con Cristo, con Dios, pensará que solo es un rasguño,  que éste era su karma, que gracias a Dios no ha pasado nada…

Una persona pentadimensional, a quien ya se le ha revelado el verdadero propósito, bajará para ver si el joven está bien, orará por el y por sus padres (que lo malcriaron) le expresará amor y perdón.

La perfecta unidad con Dios no se alcanza por el simple hecho de haber comprendido la necesidad de unirnos a Cristo. Éste solo es el primer paso de una larga carrera. Es una formación que el Espíritu Santo va trabajando poco a poco. Cada prueba, cada experiencia, cada dificultad, cada tragedia, cada alegría… aportan una lección necesaria y  si no se aprende a la primera volverá a repetirse.

El hecho de ser consciente que no estoy en el nivel que me gustaría estar, es una buena señal, pues significa que lo comprendo.

(El ejemplo del coche ha sido extraído del libro “Las 36 leyes espirituales de la vida” de Diana Cooper)