La Expiación

Dios es Uno aunque se manifiesta de distintas formas individualizadas. Hubo una gran división en los cielos y se formó el universo que ahora vemos y perdimos la consciencia de la Unidad.  En esa división surgió un ente, una fuerza poderosa que trata que la división, la dualidad permanezca, que el ser humano no sea conscientes de quien es realmente, y si algún día llegara a ser consciente (el ser humano) de quién es verdaderamente, esta fuerza trata que al menos, piense (y viva) que el hombre es un ente separado de Dios.

Esta división no surgió como un error, algo  que a Dios se le escapó de las manos, sino que forma parte de un propósito concreto: La dualidad proporciona la experiencia.

Los habitantes del Cielo trabajan en armonía con este propósito divino. Hay mucha ayuda que está a nuestra disposición sin que sea necesario hacer nada para merecerla. La perfecta unidad con Dios no se alcanza, ya se tiene, es un regalo, un presente, solo hay que encontrarla.

Abrid vuestra mente

El ser humano no tiene la capacidad, (ni podría soportarlo por ahora) de comprender la totalidad de Dios. Cada cual, a lo largo de la historia, ha tenido la oportunidad de comprender algo, una parte, de la Verdad. Así nosotros, en esta época y en esta cultura, solo conocemos una parte de la Verdad y por eso nos cuesta aceptar otras interpretaciones, porque nos parecen un error.

Estando el maestro, Jesús, en Israel con sus discípulos, vieron a un hombre que echaba fuera demonios pero que no pertenecía al grupo. Los discípulos fueron y se lo prohibieron. Seguramente no vestía igual, no hablaba igual, y predicaba el gnosticismo (por decir algo), pero Jesús fue claro: “No se lo prohibáis” porque el que no es contra nosotros por nosotros es.

Jesús enseñó la verdadera libertad, aunque los hombres, después, siguieron actuando como lo hicieron sus discípulos en este caso: prohibiendo todo lo que no les encajaba en nuestra diminuta mente humana.

Open your mind!