Karma y Destino

Destino y karma son conceptos abstractos muy difíciles de reducir a palabras.

En este tema hay muchas opiniones, desde la idea de que ni uno ni otro existen verdaderamente a la idea de que son absolutamente ineludibles.

Yo me posiciono en un término medio.

Destino es el objetivo, el propósito por el cual se viene a este mundo.
No está escrito de tal forma que sea ineludible, sino que se es más feliz y se está más a gusto con uno mismo si cumple con su destino o en palabras orientales Dharma.
Es un objetivo prefijado, pero está sujeto al libre albedrío que cada ser humano tiene. Por mucho que las estrellas y médiums sean capaces de mostrar el destino, solo están viendo aquello que tiene más probabilidades de cumplirse, pero el destino se reescribe con cada presente.
Desde el punto de vista del alma, ningún suceso es erróneo o fuera de destino, pues todas las situaciones, pruebas, decisiones…  que nos suceden o que podamos afrontar, son experiencia para el alma que en una u otra vida se quería adquirir, por lo que todo esta bien y no hay problema si el ser encarnado no cumple exactamente con el propósito que el alma tenia al encarnarse. No hay límite de tiempo para la experimentación del alma.
Los guías, ángeles y seres que nos acompañan en este plano, nos inspiran ideas y pensamientos que influyen en que tomemos la dirección prefijada, siempre desde la perspectiva de un amor puro, pero el libre albedrío es mas fuerte que la inspiración y si uno se empeña en en tomar cierto camino, pues también está bien. No pasa nada. Más experiencia.

Karma es una especie de energía con memoria, como un libro con poder, que va registrando todas las cosas, palabras, pensamientos que vamos teniendo, diciendo o pensando en cada una de las vidas que vamos experimentado.  También se relaciona el karma con el cuerpo aurico o aura.
Hay karma «positivo» o de alta frecuencia y karma «negativo» o de baja frecuencia, es una especie de libro de cuentas. Todas mis buenas acciones suman energía de alta frecuencia y todas mis malas acciones suman energía de baja frecuencia. Cuanto más alta es la frecuencia más hacia lo espiritual va siendo la persona, cuanto más baja, mas hacia lo animal.
Las acciones, palabras y pensamientos no tienen la misma potencia si son ejecutados por un ser más espiritual que por un ser más animal, al que más tiene más se le dará y a su vez, más responsabilidad tiene por sus acciones, palabras y pensamientos sabiendo el poder que tienen.

Por eso las personas que creen que tienen una mayor luz espiritual pueden amar y dar luz, iluminación, guía a las personas que su comportamiento demuestra que carecen de dicha revelación en lugar de juzgarlas y condenarlas y apagar la pequeña llama que todos aun tienen.

Nuestras acciones, palabras y pensamientos, no solo se registran en términos absolutos de energía sino que también hay memoria concreta.
Si en una vida fui un dictador tirano, en otro vida puede, PUEDE, que elija ser alguien explotado.

Otro aspecto muy discutido del karma, en el que no todos están de acuerdo, es que por “bueno” o “malo” que sea el karma si el alma lo solicita puede ser borrado completamente y empezar de cero, pero generalmente todos queremos equilibrar nuestro Karma para experimentar aquellas cosas que nos quedaron pendientes.
No es un castigo ni una recompensa como pudiera parecer, sino que es una simple ley de compensación y equilibrio.

Tanto el Karma como la reencarnación, que están íntimamente asociados, son conceptos que los occidentales hemos importado de las religiones orientales, como el budismo, el hinduismo, el yainismo.. etc. las cuales no comparten las mismas interpretaciones del Karma , del destino, de la reencarnación… pero sí que tiene una base común, una idea central de la que sacamos estas conclusiones.
El concepto de destino o predestinación es compartido tanto por las religiones orientales como por las occidentales.

El concepto oriental del Karma es similar al concepto del Libro de la Vida de las religiones occidentales, pero se diferencia en que el karma se va compensando en diversas vidas humanas (según las religiones orientales) y el libro de la vida será abierto después de una única vida (según las religiones occidentales).

Gregg Braden – La ciencia de los milagros

En este interesante documental, Gregg Bradem, nos explica desde la perspectiva científica, cómo es que los pensamientos, los sentimientos, las palabras, nuestras acciones… etc. están relacionados íntimamente con el mundo que nos rodea.

Podríamos resumir este documental como un análisis científico del poder de la plegaria acompañada de sentimiento.

Somos lo que creemos

Nosotros creemos que hay una sustancia en el Universo que impregna, rellena todos los intersticios del erróneamente llamado vacío que interactúa automáticamente con el pensamiento.

Un pensamiento sostenido en la intensidad de las emociones y en la constancia del tiempo llega a producir, fabricar, crear, aquello que el hombre piensa.

Directamente estamos dotados de ese don. Somos creadores.

El problema es que los pensamientos más tenaces y persistentes están alojados en el subconsciente y no nos damos cuenta de qué cosas, situaciones o personas estamos atrayendo hacia nosotros.

La mayoría de las personas de este mundo no creen que son ellos mismos los que están creando este mundo con sus pensamientos.

Creen, porque así nos han enseñado, que es la providencia, es Dios, es la suerte o la mala suerte, es decir, los demás, los que hacen que este mundo sea así como es ahora.

 Pero, según las conclusiones a las que están llegado cada vez más y más studiantes, es que todo esto que ven nuestros ojos, es nuestra creación.

 Entonces, un entrenamiento de la mente y de las enseñanzas sobre la fe activa,  la capacidad de crear y creer, de soñar sin temor, pueden ir desplazando la actividad del subconsciente al consciente.

 Esto no tiene que ver con la Fe en Dios. Se puede ser muy creyente pero no haber comprendido las condiciones que te convierten en un creador.

El amor desplaza al miedo

La preocupación es prima hermana del miedo, el cual es una de las energías más poderosas que somos capaces de proyectar. Cuando tenemos miedo, tenemos fe inversa, la cual visualiza lo que “será” con tal claridad que esa visión es proyectada al Universo y en muchos casos materializada.

El amor desplaza al miedo. Ama y déjate amar. Nadie puede hacerte daño. Todo son experiencias que contribuyen al desarrollo. De todo hay una buena lección que aprender y siempre se puede dar gracias por lo que sí se ha tenido.

No somos ovejas

Nos enseñaron  a tener miedo de otras formas de entender la vida, pero el miedo no proviene de de Dios.

Solo los que temen perder el control enseñan el miedo.

Nos dijeron que somos como ovejas desvalidas, que hay lobos afuera y que “no debes alejarte del rebaño, es peligroso”. Es cierto que hay lobos.

Pero NO SOMOS OVEJAS, somos leones. Un león manso tal vez, pero poderoso y, por cierto,  los lobos huyen de los leones.

Solo quien piensa de si como menor, teme a un enemigo que le parece mayor.

Como dijo Wayne Dyer: “Tu nivel más alto de ignorancia  es cuando rechazas algo de lo cual no sabes nada.”

Saber es mejor que vivir ignorante

El camino que escojo para interpretar y comprender la vida es, a su vez, la fuerza que crea y atrae hacia mí todo aquello que me rodea. Así, mis ideas se refuerzan con evidencias que veo en el día a día. Pienso que vienen “de afuera” y nadie me ha enseñado que soy yo mismo quien las está creando.

Por esto, la mayoría de las personas que creen en algo o alguien, les resulta muy difícil (sinceramente difícil) pensar o aceptar que pudieran estar equivocados en parte o en todo lo que creen, pues la evidencia refuerza el pensamiento.

(pero no saben que el pensamiento crea la evidencia)

 Uno encuentra un buen camino, en su opinión el mejor, – no puede haber nada mejor que esto que me trae tanta paz, que me llena tanto , que me da tan buenos resultados… y además es tan evidente para mí – se dice a sí mismo.

Tan feliz está que quiere compartirlo con todo el mundo y para su sorpresa, los demás le mirar  con estupor no comprendiendo qué está diciendo.

Lo gracioso del caso es que cuando alguien le habla a esta persona de otras formas de creer o entender la vida, él las rechaza, en muchos casos sin saber de qué le están hablando, simplemente porque “no puede haber nada mejor que lo que yo estoy experimentando (yo y mis hermanos con los que en milagrosas circunstancias me he juntado) y por supuesto, él espera que los demás no tengan la misma actitud, sino que estén abiertos a cambiar de forma de pensar para recibir las buenas noticias que él trae.

Por tanto, mantengamos una actitud de escuchar a los demás para que nos puedan revelar cosas que nosotros no somos capaces de ver.

 

Perseguir los sueños

Soñar despierto es la mejor manera de conseguir lo que uno quiere.

Soñar con lo que quieres, ponerle fecha de caducidad y trabajar para conseguirlo.

Todo depende de lo que tú creas.

Coge los recursos necesarios, ten paciencia con tu preparación, confianza en tu objetivo, prepara bien tu estrategia, sé perseverante y positivo, lánzate a la aventura… y antes de lo que te imaginas tu sueño se habrá hecho realidad.

Desplazar la preocupación

Desde el punto de vista del Nuevo Pensamiento, no debemos preocuparnos por los que, como máximo, solo pueden matar el cuerpo, sino concentrarnos (orar, meditar, rezar,… lo que cada uno sepa hacer) en una sociedad mejor, plural, honesta, tal como deseamos que sea.

El enfoque, el trabajo, en lo que ‘deseo que sea’, debe desplazar a la preocupación de lo que ‘no quiero que sea’.

Nada que puedas hacer

Una vida dedicada a luchar contra la tentación es una vida desperdiciada porque la iluminación, la consciencia de la unidad, la santidad que siempre se ha dicho, no se consigue por la lucha sino por la relajación, por la paz. Cuando uno está en un estado de relajación, de no preocupación, es que el Espíritu Santo puede trabajar en nuestra mente y acercarnos más y más a la Filiación, a la unidad entre todos y con Dios.

Me gustó mucho una enseñanza que compartió Mick Mars (guitarrista de Mödley Trüe) el 5 de Diciembre de 2012 en el muro de Facebook del Nuevo Pensamiento Espiritual, acerca de los dos paradigmas principales. El antiguo paradigma basado en el miedo, en el cual implícita o explícitamente se enseña que hay una condenación para quien no siga cierto camino.
Y el nuevo paradigma, basado en la libertad. En la convicción de que uno es Dios y es el creador de su propio destino.

Jesús en el Nuevo Pensamiento Espiritual

Varias veces me han preguntado que creo acerca de Jesús. Pues bien, esta es la postura oficial del Nuevo Pensamiento Espiritual:

Cuando Jesús les preguntó a sus discípulos ¿Quién dice la gente que soy yo?, Simón Pedro dijo “Tu eres el Cristo, el hijo del Dios viviente” y eso mismo creo yo. Que Jesús es el Χριστός, ungido, enviado, mesías… el hijo del Dios viviente.

Solamente que creemos que ha habido un cambio de dispensación (como se dice en términos teológicos), un cambio de paradigma (como se dice ahora) como cuando cambió del antiguo testamento al nuevo testamento y los “antiguos” no lo pudieron aceptar, porque lo nuevo, verdaderamente cambiaba muchas cosas, algunas sumamente heréticas desde el punto de vista antiguo, pues ahora está pasando igual.

Recientemente un diputado judío rompió un Nuevo Testamento públicamente diciendo que era el libro más herético que se había escrito jamás, que su lugar era la basura de la historia y que los judíos por el interés económico (turismo) estaban aceptando a los cristianos y sus herejías pero que debían ser fieles a la Palabra de Dios y decir la verdad acerca del cristianismo. Para los judíos “la Palabra de Dios” es su interpretación de sus escrituras, para los cristianos “La Palabra de Dios” es su interpretación de sus escrituras. No hay una “Palabra de Dios” que los humanos podamos dominar, sino que hay diversas interpretaciones de los textos antiguos. Interpretaciones a las que algunos quieren someter a otros argumentando siempre que la suya es la correcta.

Como dijo el propio Jesús, “el vino nuevo debe echarse en odres nuevos”. Hay que cambiar radicalmente de manera de pensar para cambiar de un paradigma a otro y la gran mayoría de personas están contentas con los marcos que han establecido en su vida y no quieren tener que pensar si están en lo correcto o qué. ¡Ya saben que están en lo correcto y todos los demás equivocados! ¡Quién va a venir a decirles nada! Por favor.

Hay un nuevo paradigma, una nueva forma de entender la espiritualidad, que está revolucionando la forma en como las personas se relacionan con Dios. Que por todas partes, de forma espontánea y sin necesidad de mediadores la gente está queriendo unirse a Dios y nuevas revelaciones se están entregando acerca del funcionamiento de todas las cosas.

Las iglesias, mezquitas, sinagogas o cualquier otro centro “reglado” ya no regularán la actividad espiritual. En este nuevo paradigma, cada persona despierta a la consciencia de que es uno con Dios y su verdadera identidad es la del alma y lo terrenal es efímero, irreal una herramienta para la experimentación de las verdades espirituales. Esto implica aceptar que las personar pueden ir al Padre directamente desde su alma sin que tengan que “aceptar a Jesús” ni ser cristianos ni de ninguna otra religión o doctrina concreta.

Muchas de estas nuevas revelaciones entran en aparente contradicción con las enseñanzas cristianas “de toda la vida” de la misma manera que el Nuevo Testamento entra en aparente contradicción con la interpretación que los hebreos tenían/ tienen de la Torá (El Pentateuco), los Neviim (los Profetas) y los Ketuvim (históricos, poéticos y sabiduría) es decir los libros que nosotros llamamos Antiguo Testamento (y que nosotros por conveniencia hemos añadido algún libro más) pero que los judíos no aceptan ese nombre pues para ellos no es antiguo, sino vigente.

Así ahora, está pasando que el Nuevo Testamento ya no es la última revelación sino que hay nuevas revelaciones. Esto, lógicamente, no es aceptado por las iglesias tanto ortodoxas, como católicas, como protestantes, porque ellos establecen que ya no hay más revelación después del Apocalipsis.

Según este nuevo paradigma, la segunda venida de Cristo, es la manifestación espontánea de Cristo en todos y cada uno de nosotros al haber alcanzado la consciencia de que somos uno con Él. No vendrá en forma física como en la primera venida, sino en una nube, algo no tangible.