Tus peticiones han sido concedidas

Semaforos en rojoCuando haces el buen trabajo de enfocar en aquello deseado, escribirlo, buscar las formas prácticas de ponerlo en marcha, implicar las emociones en ello… ocurre que se genera una energía que se transmite por el universo y se comunica con la energía-materia de la que han salido todas las cosas materiales.

Esta energía-materia, este plasma, sustancia mental, partícula de Dios o como vagamente podamos llamarlo los humanos,  siempre responde a esa energía que está solicitando materialización de algo. SIEMPRE.

Esta sustancia está en todas partes, está en el incorrectamente llamado vacío, y llena los inter-espacios de la materia. Está dentro de nosotros como fuera de nosotros.

No es Dios aunque no puede separarse de Dios. No tiene principios morales, lo mismo le devuelve su energía al que construye que al que destruye. Solo inter-actúa con otra de las mayores energías puestas en el Universo: la mente emocional.

Afortunadamente para nosotros, la mente emocional debe sostener el pensamiento en el tiempo y la emoción para que tenga un efecto «materializador». La fuerza de la mente humana normal se parece más a la gota que hace un agujero en la roca, al viento que erosiona las montañas, que al martillo percutor.

Cuando un deseo, petición, sueño… llega hasta esta energía, se produce una respuesta automática. SIEMPRE.

Pero atiende bien, porque esto que vas a oír/ leer cambió radicalmente mi manera de entender la vida y es muy posible que te ocurra lo mismo:

 Cuando el Universo responde lo hace desde una dimensión en la que todo es uno, pero cuando llega hasta nuestra frecuencia, hasta nuestra dimensión, llega “dualizado”. Sus polos se separan.

Te llegarán ondas de bienestar y de  malestar.

 Si pides tiempo libre, te llegarán ideas o personas que te podrían ayudar en esa dirección y a la vez tu jefe o tus clientes te harán trabajar 12 horas diarias.

Si pides más dinero, te llegarán ideas o personas que te podrían ayudar en esa dirección y a la vez facturas inesperadas, gastos extra, etc.

Vivimos en un mundo, en una dimensión dual y las cosas aquí se experimentan así. Al alma le gusta.

A nosotros nos fastidia, pero a Dios le gusta. (Dios, Energía infinita, La Fuente, El Yo superior…)

 Ocurre que las personas, los seres humanos hemos desarrollado la capacidad de quedarnos con lo malo y perder de vista lo bueno.

Cuando se lanza un deseo, enseguida vemos todos los tropiezos que nos llegan, lo difícil y duro que ha sido el día, la semana, el mes, el año… y ese enfoque hace que perdamos de vista otras sutiles formas de ir hacia el polo contrario.

Así ahora, con este conocimiento, cuando recibas “males” en lugar de bienes, da gracias, porque es una prueba evidente que tu petición ha llegado, ha sido recibida y contestada y solo estás experimentando el polo negativo que por otras razones, tiene el camino más allanado en la realidad humana.

Da gracias por lo malo que te pasa, porque es una evidencia del bien que te viene.

Da gracias. Gracias. Sí. Está viniendo.

Tarea para hoy: Cuando tengas prisa y todos los semáforos se pongan en rojo, ríe en tu interior porque eso lo has hecho tú. Con tu poderosa mente. Da gracias y RÍE.

Me doy permiso a ser lo mejor que pueda

¿Estás esperando que otra persona te dé dinero, decida que puedes acudir a una escuela, coger un trabajo o hacer un cambio que deseas?

Date permiso de hacer con tu vida lo que tú quieres.

Decide que vas a actuar para avanzar hacia tu meta. No esperes que otros te permitan dejar un trabajo o realizar tus deseos. Si abandonas tus propósitos, sueños y vitalidad para estar con otros, no les estás haciendo ningún favor. De alguna manera, esperarás que ellos hagan lo mismo. El único modo de amar y apoyar a los demás es dando apoyo a su evolución y vitalidad y una de las mejores maneras de hacerlo es apoyando tu propia evolución y vitalidad. Date permiso de hacer lo que realmente amas y deseas hacer.

El verdadero amor sirve a las almas de la gente, no a sus personalidades.

Una hermosa y motivadora historia:

Había un hombre que no quería que su esposa cogiera cierto trabajo, aunque ella sentía que le daría alegría y vitalidad. Él pensaba que ganaba bastante dinero para toda la familia y quería que su mujer se quedara en casa, para cuidar de las necesidades familiares. Ella se sentía dividida entre quedarse en casa y volver al trabajo, porque siempre había querido cuidar de los demás. Empezó a considerar la situación con los ojos de su alma y vio que no servía al alma de su marido; sólo a su personalidad, a su yo inferior y no a su yo superior.
Ella supo que, volviendo al trabajo, evolucionando, siendo feliz y más vital sería más fuerte y que transmitiría su fuerza a su marido, aunque él no lo creyera así de momento. Sabía que, al nivel de su alma, el mayor regalo que le podría hacer era ser mejor, porque eso le dejaría libre para ser también mejor. Se dio cuenta de que, cada vez que retenemos a una persona, nos estamos reteniendo a nosotros mismos y, en su esfuerzo por retenerla, su marido estaba trabando su propio camino. Así que empezó a trabajar.

Él no estaba contento con su decisión, objetó ruidosamente y le dio muchas razones por las que su empeño saldría mal. Le hizo su trabajo difícil, quejándose continuamente y no ayudándola de modo alguno. Ella no dejó de recordar que estaba sirviendo su alma y que, si uno de ellos lograra avanzar hacia un nuevo nivel de fuerza personal y propósitos ulteriores, también ayudaría al otro a lograrlo. Todavía había momentos en los que se sentía egoísta por ir a trabajar pero la alegría que le daba su aprendizaje la hacía sentir tan viva que supo que no podía sacrificar esta vitalidad sin perder su amor por sí misma o por él.
Eventualmente, pudieron emplear parte de sus ingresos para saldar deudas y tomar unas largamente necesitadas y aplazadas vacaciones. Él dejó de quejarse de su trabajo y hasta empezaron a gustarle los cambios en sus vidas. Pudo gastar dinero en una afición a la que deseaba dedicarse y se sentía cada vez más vivo.
Unos años más tarde, decidió dejar su trabajo, que durante largo tiempo no le había gustado, y empezar un negocio propio. Aunque corría un riesgo y se tendría que conformar con ingresos menores al principio, pudo hacerlo porque el salario de ella, combinado con
un préstamo, era suficiente para lanzar su empresa. La voluntad de la mujer de emprender su propio camino, hizo posible que, eventualmente, él también emprendiera el suyo. El compromiso de su esposa con la vida, les hizo sentir más vivos a los dos.
Me comprometo con mi camino.

Elijo la vitalidad y la evolución.

Empezando a recorrer el camino de la vitalidad y la evolución, quizás encuentres resistencias en las personas que te rodean. La decisión de cambiar y crecer suele parecer
amenazadora a los allegados. Temen perder tu amor. En vez de sentirte amenazado por sus resistencias, envíales más amor y compasión.

Extraído del libro «Cómo crear dinero» de Sanaya Roman y Duane Parker.

Tener el correcto concepto de uno mismo

La confesión: “Señor, no soy digno que entres en mi casa pero una palabra tuya bastará para salvarme” Es buena si viene de la ignorancia, pues denota humildad, pero es mala si viene de quien ya debería saber quién es realmente.

Un rey quiere que sus hijos asuman la responsabilidad de quiénes son y que tomen el control de las tareas de su reino.

Cambiar el pensamiento

ese momento frustrante

La reacción natural a situaciones en las que nos sentimos abusados es la frustración, el rencor, la venganza…. Es natural. Pero la experiencia es la forma del aprendizaje. Cuando una situación difícil viene a mi vida he de verla como el taller del Espíritu Santo trabajando en mí y colaborar en mi ascensión a la vida. El mensaje de vida es perdonar; amar y perdonar, no solo a las personas sino a las situaciones también. Cada situación que he de perdonar, solo es una proyección de un área de mi mismo que mi alma quiere sanar y me la está mostrando para que la perdone. No estoy diciendo que hay que dejar que abusen de uno, digo de no guardar rencor y pensar que es una situación para curarme. Cuando perdono me estoy curando. Cuando perdono estoy eligiendo la forma de pensar del Espíritu Santo en lugar de la forma de pensar del mundo. Cuando elijo pensar como Cristo mi mente se acerca al Ser quien yo soy verdaderamente.

Cada pensamiento es un ladrillo

Cada pensamiento es un ladrillo con el que construimos nuestro destino – para bien o para mal. (La fuerza de nuestra mente por Prentice Mulford (1834–1891))

Cuando hablamos del poder de la mente, mucha gente piensa en Harry Potter, Saruman o personajes de ficción que con sus poderes mentales hacen grandes maravillas y bueno, tú sabes que no es así. Es más bien como ya dijo Prentice Mulford, “los pensamientos son como ladrillitos” que se van apilando despacito, poco a poco.

Cada pensamiento en una cierta y única dirección es un ladrillo más para construir una cierta cosa. Cada pensamiento o deseo distinto a otro anterior, es un ladrillo para otra cosa. Si uno no sabe lo que quiere, o quiere muchas cosas ocurre que el poder del pensamiento se diluye. También ocurre que si después de 10 o 15 años anhelando algo abandona, porque ve que es “imposible” igual es que si hubiera abandonado al principio. Hay deseos que pueden costar toda una vida o incluso más y hay que persistir y persistir hasta conseguirlo o morir en esta vida con ese pensamiento para que lo herede otro o bien lo continúe en su próxima vida.
La ley de la atracción es cierta, yo la he experimentado en varias situaciones a la largo de mis años y todos los maestros espirituales de la historia han hablado de ella de un modo u otro. En estos días se enseña mucho el poder instantáneo y bueno, yo no lo he visto.
Estamos dotados de la capacidad de influir en la mente creadora del Universo porque así hemos sido creados y así se han constituido esas leyes. Nuestros pensamientos interactúan con la sustancia mental que ha creado todas las cosas materiales de tal forma que un pensamiento persistente en el tiempo y el sentimiento llega a ser realidad, eso es una gran verdad. Vivimos en un Universo mental. Todo es mente.

Aprender a pensar

La vida es un reflejo de lo que verdaderamente creo que puedo tener. Muchas veces deseamos una cosa, pero en el fondo creemos que no la podemos tener o al revés. Parece una incongruencia pero es simple: el mero hecho de desearlo, ya me convence de que ahora, en este momento, no lo tengo y mi presente experimenta mi convicción de no tenerlo. Y EL ÚNICO MOMENTO QUE PODEMOS VIVIR CON PODER ES EL PRESENTE.
Desarrollar de forma voluntaria la convicción de que aquello que deseo ya lo tengo, (aunque sea en un acta imaginaria de derecho otorgado) es un trabajo de formación y entrenamiento.

El eterno debate literal vs metafórico

La Biblia no es un manual de instrucciones. Un manuscrito tan sagrado que no se puede contradecir, que fue dictado y debe ser interpretado al pie de la letra. La Biblia la escribieron personas humanas con sus propias dificultades y limitaciones.

Todo estudiante de la Biblia sabe que no fue dictada sino inspirada. Que la inspiración es el soplo de una idea divina en la mente humana y que ésta se ve afectada por los demás contenidos de la mente. Es decir, que los prejuicios, la cultura y los pensamientos de su autor influyeron en la redacción. Que incluso, algunos pasajes es muy posible que fueron escritos posteriormente a la muerte de su supuesto autor.

La propia Biblia dice que no se debe de seguir el legalismo de la letra sino el espíritu de lo escrito. Pero una gran mayoría, prefiere seguir lo literal, o la interpretación oficial, porque así no tiene que pensar (Hay una minoría que sigue lo literal porque verdaderamente cree que debe ser así)

Pienso que, si Dios hubiera querido escribir un manual de instrucciones que no diera lugar a dudas y diversas interpretaciones como las hay, lo hubiera hecho. Pero no  quiso. Porque su propósito con respecto a nosotros no es que le sigamos como ovejas al pastor (quizá sí al principio, cuando uno está confuso o débil) sino que desarrollemos al Cristo que está en nuestro interior por medio del estudio, la meditación, la comparación, la oración… el desarrollo y trabajo interior personal, de cada uno.

Comprender lo que es por lo que no es

La Ley religiosa, los mandamientos, las leyes escritas en la conciencia, fueron dados para que las personas tuvieran consciencia de lo que no son capaces de ser. Generar el consecuente sentimiento de culpabilidad y  provocar el alejamiento de la mente de la consciencia de quien es realmente. El alma necesita experimentar lo que es por medio de lo que no es. Dios eligió esta manera de comprensión.

Algunos enseñan a condenarte por hacer lo que Él planificó que hicieras y en eso están equivocados.

Esta vida es el proceso de experimentar la separación y trabajar en el regreso a lo perfecto como medio para adquirir la consciencia de lo que ya se poseía.

La oración constante

“El control del pensamiento es la forma más elevada de oración. Por lo tanto, piensa sólo en las cosas buenas, en las correctas. No ahondes en la negatividad y en la oscuridad. Incluso en momentos cuando la situación parece sombría, especialmente en esos momentos, ve sólo la perfección, expresa únicamente gratitud e imagina sólo la manifestación de perfección que elijas.

En esta fórmula se encuentra la tranquilidad. En este proceso se encuentra la paz. En este acontecimiento se encuentra la alegría.

…Si asumes una perspectiva diferente, tendrás un pensamiento diferente respecto a todo. De esta manera, habrás aprendido a controlar tu pensamiento y, en la creación de tu experiencia, el pensamiento controlado lo es todo.

Algunas personas llaman a esto oración constante.”

(Conversaciones con Dios III, Neale Donald Walsch)

 “Se necesita valor para crecer y llegar a ser lo que realmente eres” (E.E. Cummings)

Puedo elegir lo que creo y lo que no

Si creo que hay alguna cosa en este mundo o fuera de él que verdaderamente pueda hacerme daño, le estoy dando el poder para hacerlo (aunque en realidad no puede, pues ni aun la muerte es muerte, pero si yo lo creo, para mi es real) “Ni una hoja cae de un árbol sin el consentimiento de Dios – Energía – Fuente” Puedo elegir pensar que todo tiene un propósito o puedo elegir pensar que Dios se ha equivocado. Pero no puedo estar en una posición intermedia.

Recuerda siempre: No hay nada que verdaderamente pueda hacernos daño pues somos seres eternos.