La ley de las cuerdas

Vivimos en un mundo lleno de dualidades y el pensamiento y las emociones no se escapan.

Se puede pensar en positivo o en negativo. Se puede sentir para crear o para destruir.

El pensamiento positivo tiene una vibración muy alta que emite una luz muy brillante mientras que el pensamiento negativo es de frecuencias bajas y oscuridad.

La ley de las cuerdas establece que una cuerda en vibración hará que otra cuerda ajustada en la misma frecuencia también vibre sin que medie más energía que la trasmisión de la vibración.
Las emociones intensas son como cuerdas vibrante, emiten algo así como una vibración que es captada por otras personas.

Cuando una persona se encoleriza emite vibraciones que son atraídas por otra persona receptiva a este estado y ambos “vibran” en consonancia contagiándose los estados de ánimo. Esto puede llegar a situaciones límite cuando muchas personas se van influenciando unas a otras. ¿Verdad que lo has vivido alguna vez?

Lo mismo sucede cuando somos personas positivas, pues las personas que están receptivas que sueñan con vivir felices y recibiendo aquello que desean, se ven contagiadas por tu luz.

Sostener una mente positiva en medio de circunstancias negativas es un trabajo que requiere de entrenamiento y no es el camino natural. Es decir, que requiere de la voluntad, de la decisión de hacerlo.

Un abrazo,