Muerte al opresor

Ha sido habitual para el hombre pensar y decir. “Muchos hombres son esclavos porque uno es opresor, odiemos al opresor.” Actualmente, sin embargo, hay una pequeña y creciente tendencia de invertir dicho juicio y decir, “Un hombre es opresor porque muchos son esclavos; despreciemos a los esclavos.”
La verdad es que opresor y esclavo cooperan en su ignorancia, y, mientras parece que se afligen el uno al otro, se afligen en realidad a ellos mismos. Un conocimiento perfecto percibirá la acción de la ley en la debilidad del oprimido y en el poder mal aplicado del opresor; un Amor perfecto, al ver el sufrimiento que ambos estados implica, no condena a ninguno; una Compasión perfecta abraza a ambos, opresor y oprimido.
James Allen

Resumen de los cuatro acuerdos de Miguel Ruiz

Los cuatro acuerdos

Los Cuatro Acuerdos Toltecas:

 

1. Sé impecable con tus palabras:
Habla con integridad. Di sólo lo que quieres decir. Evita el uso de la palabra para hablar en contra de ti mismo o de chismes sobre los demás. Usa el poder de tu Palabra en la dirección de la verdad y el amor.

2. No tomes nada a nivel personal
Nada que otros hacen es algo personal. Lo que otros dicen y hacen es una proyección de su propia realidad, su propio sueño. Cuando tú eres inmune a las opiniones y acciones de los demás, no serás víctima de sufrimiento innecesario.

3. No haga suposiciones
Encuentra el coraje para hacer preguntas y expresar lo que realmente quieres. Comunícate con los demás tan claramente como sea posible para evitar malentendidos, tristeza y drama. Con sólo este acuerdo, se puede transformar por completo tu vida.

4. Haz siempre tu máximo esfuerzo
En cada circunstancia entrega lo mejor de ti mismo y trata de hacer las cosas siempre un poquito mejor. Así evitarás recriminarte o lamentarte.

Del libro Los Cuatro Acuerdos de Miguel Ruiz.

 

Esta es la descripción que viene en Wikipedia:

Para lograr entenderse a sí mismo y entender a los demás, para lograr ser felices sin ninguna influencia externa, entender que todo lo que necesitamos para lograrlo está dentro de nosotros mismos. Se debe, en primer lugar, entender que todos los humanos tienen un complejo sistema de creencias (cosmovisión) o paradigma, adquirido por influencia social, familiar, educacional, y que con frecuencia dichas creencias adquiridas los perturban mental y emocionalmente, creando infelicidad; en segundo lugar, aprender que se puede modificar el sistema de creencias para conseguir el anhelado equilibrio interior que lleva a la felicidad. Para lograrlo, se pueden poner en práctica loscuatro acuerdos (4 dogmas), que son los siguientes:

  1. «Sé impecable con tus palabras«.
  2. «No te tomes nada personalmente«.
  3. «No hagas suposiciones«.
  4. «Haz siempre tu máximo esfuerzo«.

Romper nuestros acuerdos basados en las creencias y los dogmas que vamos adquiriendo a lo largo de nuestras vidas, es posible a base de recapitulación, no sólo de los efectos de nuestras emociones negativas igualmente las emociones positivas desbordadas deben ser eliminadas de nuestro sistema de creencias; dejar el ego y comenzar a ser cada vez más nosotros mismos. Ello nos puede conducir a un camino más sensato, libre y dictado por el corazón. «No hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque así tú lo exiges. Si observas tu vida encontrarás muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón válida. Lo mismo es aplicable a la felicidad. La única razón por la que eres feliz es porque tú decides ser feliz. La felicidad es una elección, como también lo es el sufrimiento».1