Aprender a pensar

La vida es un reflejo de lo que verdaderamente creo que puedo tener. Muchas veces deseamos una cosa, pero en el fondo creemos que no la podemos tener o al revés. Parece una incongruencia pero es simple: el mero hecho de desearlo, ya me convence de que ahora, en este momento, no lo tengo y mi presente experimenta mi convicción de no tenerlo. Y EL ÚNICO MOMENTO QUE PODEMOS VIVIR CON PODER ES EL PRESENTE.
Desarrollar de forma voluntaria la convicción de que aquello que deseo ya lo tengo, (aunque sea en un acta imaginaria de derecho otorgado) es un trabajo de formación y entrenamiento.

El eterno debate literal vs metafórico

La Biblia no es un manual de instrucciones. Un manuscrito tan sagrado que no se puede contradecir, que fue dictado y debe ser interpretado al pie de la letra. La Biblia la escribieron personas humanas con sus propias dificultades y limitaciones.

Todo estudiante de la Biblia sabe que no fue dictada sino inspirada. Que la inspiración es el soplo de una idea divina en la mente humana y que ésta se ve afectada por los demás contenidos de la mente. Es decir, que los prejuicios, la cultura y los pensamientos de su autor influyeron en la redacción. Que incluso, algunos pasajes es muy posible que fueron escritos posteriormente a la muerte de su supuesto autor.

La propia Biblia dice que no se debe de seguir el legalismo de la letra sino el espíritu de lo escrito. Pero una gran mayoría, prefiere seguir lo literal, o la interpretación oficial, porque así no tiene que pensar (Hay una minoría que sigue lo literal porque verdaderamente cree que debe ser así)

Pienso que, si Dios hubiera querido escribir un manual de instrucciones que no diera lugar a dudas y diversas interpretaciones como las hay, lo hubiera hecho. Pero no  quiso. Porque su propósito con respecto a nosotros no es que le sigamos como ovejas al pastor (quizá sí al principio, cuando uno está confuso o débil) sino que desarrollemos al Cristo que está en nuestro interior por medio del estudio, la meditación, la comparación, la oración… el desarrollo y trabajo interior personal, de cada uno.

Comprender lo que es por lo que no es

La Ley religiosa, los mandamientos, las leyes escritas en la conciencia, fueron dados para que las personas tuvieran consciencia de lo que no son capaces de ser. Generar el consecuente sentimiento de culpabilidad y  provocar el alejamiento de la mente de la consciencia de quien es realmente. El alma necesita experimentar lo que es por medio de lo que no es. Dios eligió esta manera de comprensión.

Algunos enseñan a condenarte por hacer lo que Él planificó que hicieras y en eso están equivocados.

Esta vida es el proceso de experimentar la separación y trabajar en el regreso a lo perfecto como medio para adquirir la consciencia de lo que ya se poseía.

La oración constante

“El control del pensamiento es la forma más elevada de oración. Por lo tanto, piensa sólo en las cosas buenas, en las correctas. No ahondes en la negatividad y en la oscuridad. Incluso en momentos cuando la situación parece sombría, especialmente en esos momentos, ve sólo la perfección, expresa únicamente gratitud e imagina sólo la manifestación de perfección que elijas.

En esta fórmula se encuentra la tranquilidad. En este proceso se encuentra la paz. En este acontecimiento se encuentra la alegría.

…Si asumes una perspectiva diferente, tendrás un pensamiento diferente respecto a todo. De esta manera, habrás aprendido a controlar tu pensamiento y, en la creación de tu experiencia, el pensamiento controlado lo es todo.

Algunas personas llaman a esto oración constante.”

(Conversaciones con Dios III, Neale Donald Walsch)

 “Se necesita valor para crecer y llegar a ser lo que realmente eres” (E.E. Cummings)

Puedo elegir lo que creo y lo que no

Si creo que hay alguna cosa en este mundo o fuera de él que verdaderamente pueda hacerme daño, le estoy dando el poder para hacerlo (aunque en realidad no puede, pues ni aun la muerte es muerte, pero si yo lo creo, para mi es real) “Ni una hoja cae de un árbol sin el consentimiento de Dios – Energía – Fuente” Puedo elegir pensar que todo tiene un propósito o puedo elegir pensar que Dios se ha equivocado. Pero no puedo estar en una posición intermedia.

Recuerda siempre: No hay nada que verdaderamente pueda hacernos daño pues somos seres eternos.

Quien eres verdaderamente?

Al igual que todos y cada uno de los seres que fuimos creados y tenemos vida por el “soplo” de Dios. Cada uno de nosotros somos aparentes seres individuales, pero que en realidad, compartimos una unidad perfecta.

Cuando miro hacia mi alma (mi espíritu) ya no me veo como un algo destinado a desaparecer y ser comido por los gusanos, sino como al ser eterno que fue creado a imagen y semejanza de Dios.

Si me paro a pensar, me doy cuenta que estoy destinado a vivir todo lo que soy.

La mente es capaz de crear lo que piensa porque ha sido dotada con esa capacidad

El pensamiento es creador. Hay pensamientos que proceden del nivel inferior, corporal y hay pensamientos que proceden del nivel superior, espiritual. Cada uno de ellos es igualmente creador y añade “materia” a aquello que piensa.

Dentro del nivel inferior, están los pensamientos conscientes y los subconscientes. Los más poderosos son los que provienen desde el subconsciente, en parte porque son persistentes y en parte porque interactúan con el nivel superior.

La mente es capaz de crear lo que piensa porque ha sido dotada con esa capacidad.

El Nuevo Pensamiento está basado totalmente en la suposición de que estamos rodeados por una Mente Universal, dentro de la cual pensamos. Esta Mente, en su estado original, llena todo espacio. Llena el espacio que el hombre utiliza en el Universo. Es DENTRO del hombre, así como afuera de él. Conforme piensa dentro de esta Mente Universal, pone una ley en movimiento, que es creativa, y contiene dentro de sí posibilidades Ilimitadas. Un pensamiento sostenido en la mente del hombre, interactúa con la Mente Universal de tal forma que puede llegar a crearse  (materializarse) aquello que el hombre piensa.

 Hay que recordar y tener siempre presente, la analogía del árbol. El ser humano es la rama que lleva el fruto. El poder creador no está en la rama verdaderamente, sino en el conjunto del árbol que le suministra la savia. En la interacción del sol, el agua, la tierra, el viento…

El pensamiento humano, es el canal de distribución. A efectos prácticos se puede decir que la mente crea lo que piensa. Pero a efectos legales, se debe decir que la mente del hombre, interactúa con la Mente Universal, quien le devuelve aquello que piensa.

Es como las ramas de un árbol, que son las que llevan el fruto, pero si no están unidas al tronco y éste a la tierra, nada son.

Pensar hablar y sentir las cosas tal y como queremos que sean

En la antigüedad la gente pensaba que tenía que levantar murallas para protegerse de los enemigos y efectivamente había enemigos de los que protegerse. Es un círculo vicioso muy difícil de romper. El miedo crea un pensamiento, el pensamiento crea la realidad,  la realidad reafirma el miedo. ¿Qué fue primero? ¿El miedo o el enemigo? Cierto que había enemigos, pero el temor, lo que pensamos que no queremos que suceda, los atrae.

Hoy en día (al menos en las sociedades “civilizadas”) nadie cree que sea necesario levantar murallas en las ciudades para defenderse de los enemigos.

¿Qué ha cambiado? ¿Que hay menos “maldad”?

Yo creo que lo que ha cambiado es lo que teme el pueblo. En lo que habla y piensa.

Ahora hablan de crisis, de malos gobiernos, de sistemas que quieren dominar el mundo… y eso es lo que hay. ¿Que es primero?

Por eso nosotros, los que consideramos que formamos parte de la familia de la luz, vamos a pensar, sentir, hablar y a tomar partido de las cosas tal y como queremos que sean.

 

Elije lo que quieres creer

Muchos cristianos, siguen pensando que están rodeados de enemigos. Ven el diablo en todas partes, especialmente en lo nuevo, y no se paran a pensar que lo que para ellos es ya tradición fue considerado herejía o diabólico hace no tanto.

Si te crees que hay un enemigo que constantemente está al acecho para destruirte, a ti,  o a tu familia,  o a tu fe… pues para ti será una realidad.

Si crees que eres un soldado en permanente guerra, pues vivirás en permanente conflicto.

Si crees que has venido a este mundo para sufrir, pues eso tendrás.

Si por el contrario crees que siempre, siempre, estas en y rodeado por el Espíritu Santo, que legiones de ángeles están contigo, que no cae ni una hoja de un árbol sin el consentimiento del Padre, que no hay poder que pueda alterar tu libre albedrío, (salvo lo que tu te creas) pues eso tendrás.

Tu  verdadero Yo es el Espíritu, el ser interior que es uno con Dios, el ser eterno creado a imagen y semejanza de Dios. Igual que fue Jesús de Nazaret así eres tú. ¿Te lo crees?

Una conciencia sana

Es fácil confundir el sano arrepentimiento con el insano sentimiento de culpa. Tener conciencia y tener sentimientos de culpabilidad son tan opuestos como el amor y el temor. La buena conciencia está basada en el amor. La culpabilidad es la ausencia de amor, es odio disfrazado.

Nunca nadie fue mejor persona por sentirse culpable de algo, sino por sentirse libre de esa culpabilidad.  El perdón es la libertad.

Cuando te sientes perdonado, te sientes libre. Cuando perdonas liberas. Podemos perdonar a otras personas y a nosotros mismos.