El hombre va creando día a día su propio futuro.

Lo que comes hoy, será tu cuerpo mañana, lo que hablas hoy será tu realidad mañana.

La mente es la máquina que recibe la energía creadora y permite el funcionamiento del libre albedrío.  Todo se genera en la mente y el hombre va creando día a día su propio futuro.

A efectos prácticos de nuestra realidad, se puede decir que hay una mente individual y una mente colectiva. Las condiciones de nuestra vida, sus desgracias, sus alegrías, todo es obra de la creación y la conjunción de ambas mentes, presentes y pasadas,  pero mi elección está en mi mente individual.

En el verdadero amor no hay temor

El verdadero amor echa fuera el miedo. El amor es al temor lo que la luz a la oscuridad. Un poco de luz y la oscuridad desaparece.

Pero lo cierto es que comprendemos el significado de la luz, gracias a que hemos experimentado la oscuridad. Apreciamos el amor gracias a que hemos carecido de él. Por eso, “dad gracias por todo” no es algo difícil si se comprende que hay un propósito en todas las cosas.

Mayor es el que está en nosotros

No hay nada en esta creación que pueda hacerme daño. Todo lo que sucede es por la voluntad y el deseo de Dios – Universo – Energía.

Todo y todos están sometidos a la Ley Superior. Puedo estar tranquilo, lo que venga sabré atenderlo y podré vencerlo, ya dispongo de todo lo necesario para hacerlo bien.

Declaración de prosperidad

Hoy manifiesto prosperidad, porque pienso en prosperidad.
Apruebo mi presente, sé que voy a tener un futuro aún mejor.
Pienso y Agradezco la vida de prosperidad Y atraigo riquezas en abundancia.
Visualizo mis deseos una y otra vez y los materializo, ellos se hacen reales ahora, los recibo ahora, siento gozo y felicidad, porque todo lo que me propongo se materializa…
Visualizo éxitos y recibo éxitos en abundancia, de todas partes.
Soy el creador de mi universo de prosperidad.
Determino mi deseo y éste se materializa en mi vida.
Me trato con mucho amor, como quiero que me traten los demás…. Como yo les trato a ellos.
Lleno mi interior en plenitud…
Ahora puedo comenzar a manifestar la prosperidad.
Pienso en las personas que amo, pienso y me concentro en las personas que me rodean y ellos están cambiando, cada día hay mayor entendimiento y bienestar.
Hoy me siento sano, estoy fuerte, tengo salud en abundancia, puedo hacer de todo y estoy lleno de fuerza. Hago ejercicio con regularidad y mantengo una dieta sana y equilibrada.
Mi mente también está renovada y tengo ideas nuevas de éxito.

La importancia de dar

Por John Zappa

Mucho ha sido escrito acerca de la ley universal de dar y recibir, pero he descubierto en mis negociaciones con otros que a menudo hay una gran cantidad de malentendidos acerca de cómo aplicar el principio.

La noción general es que mientras más das, más recibes. Como siembras, así es que cosecharás. Todo eso es bueno y noble, pero creo que el malentendido de este secreto maravilloso podría fácilmente ser aclarado con una moraleja simple sobre la ley de dar. La moraleja es que no es lo que haces sino que por qué lo haces. La intención y la motivación lo son todo.

Lo que quiere decir esto es que sólo deberías dar si estás dando por la alegría pura de dar. Si das porque esperas recibir, derrotas el propósito. El universo no se engaña fácilmente.
Dar con el motivo de recibir es de hecho una afirmación de escasez. Decir que tienes que recibir simplemente porque has dado es decirle al mundo “no tengo lo suficiente.” Tu creencia pronto resultará ser correcta. La vibración de energía de escasez sólo atraerá más escasez.

Otra vez, como siembras, así es que cosecharás.

Muchas personas que conozco dan a regañadientes o se sienten despojadas una vez que han hecho un regalo de tiempo o dinero. Si das desde un sentimiento de obligación o de un sentido de sacrificio, el sentimiento fundamental es uno de escasez. Cubrir un sentimiento de escasez con una máscara de generosidad sólo conducirá a la decepción. No es lo que haces sino que por qué lo haces.

No pierdas tu tiempo dando con la expectación de recibir a cambio de tu inversión. Dios no es un cupo de acciones que intercambias en el NASDAQ (el código valor GODD). “Si doy, mejor recibiría alguna cosa a cambio.” Tal modo de ver procede de una posición de “No hay lo suficiente.”

Mientras algunas personas dan con motivos ocultos, hay otras que raramente dan nada por la creencia de, “No puedo permitirme el lujo.” Henry Ford siempre decía que existen dos clases de personas. Ésas que piensan que pueden y ésas que piensan que no pueden; Y que ambas tienen la razón. Tus creencias crean tu experiencia todo el tiempo.
Entonces en cuanto a NO dar. ¿Qué hacer en lugar de eso?

Mi experiencia personal sugiere esperar hasta que estés en el flujo con la vida. Todos tenemos cambios bruscos de ánimo. A veces nos sentimos bien, y a veces nos sentimos mal. Cuando te sientas bien, agarra esa oportunidad para dar desde un sentido de compartir la abundancia que es ya tuya.

Siendo agradecido de lo que sea que tengas en la actualidad, es mucho más fácil dar una parte de tu dicha a alguien más. En esos momentos, alcanzas el sentido de que hay más de donde vino eso.

Mi primera experiencia con el verdadero dar, al menos que recuerde, ocurrió durante una recaída de cáncer varios años atrás. Una vez que logré sobreponerme al shock inicial del diagnóstico, los aspectos espirituales dentro de mí comenzaron a despertarse y comencé a enumerar mis bendiciones.

Después de varios meses de quimioterapia, tuve la oportunidad de visitar la Ciudad de Nueva York durante la estación de Navidad. Mi doctor había decidido darme unas cuantas semanas de descanso para disfrutar los días de fiesta después de la quimioterapia, y una mini vacación era lo que necesitaba verdaderamente. Las luces de Navidad en NYC, el aire vivificante de invierno, y el hecho de que todavía estaba con vida me ponía en un estado de ánimo alto. Me sentía abundante y agradecido.

Una tarde rumbo a cenar con mi esposa y mi hermano, un hombre desposeído que estaba afuera del restaurante que habíamos elegido me preguntó si podría darle un dólar. Me sentía genial, y mejor le di $20. Esto a su vez lo hizo sentirse estupendo, y me hizo sentir incluso mejor de lo que me había sentido ese día. La sutileza importante para mí fue que había esperado a mi esposa y a mi hermano para entrar al restaurante antes de que le diera el dinero. Quería que el acto fuera anónimo, y no quería a nadie cuestionando la sabiduría de regalar un billete de $20 mientras estaba con licencia con un ingreso muy limitado. Si habría tenido que defender o justificar mis acciones a alguien, eso le hubiese quitado la alegría y la espontaneidad del momento.

En ese momento, no sabía lo que el futuro tenía guardado para mí, pero en ese instante las cosas eran perfectas. Me sentía bien, y no quería que alguien arruinara el sentimiento de ese momento diciéndome que fuera racional. Esperé hasta que nadie estuviera mirando para darle a este hombre algo de dinero me pareció la mejor manera de hacerlo.
Fue una situación beneficiosa para ambas partes. El tipo se sintió genial, y yo continué sintiéndome genial el resto de la tarde. Ese era mi secreto. Me sentía próspero sin razón aparente, e hice alguien sentirse próspero dándole 20 veces más de lo que había pedido o esperado. Estaba en el flujo de la vida en ese momento, y era la ocasión perfecta para dar.
Durante los siguientes pocos meses, mis pagos de incapacidad supuestamente “fijos” por alguna razón aumentaron un 20 %. No supe cómo ni por qué, y ciertamente no indagué.
No conocía la ley de dar y recibir en aquel momento en mi vida. Simplemente actuaba por puro impulso. Fue sólo después de que empecé mis estudios espirituales que vine a conocer este principio. Con mi comprensión nueva y el beneficio de la retrospectiva, comencé a ver la conexión.

El aspecto más importante de este principio para mí, y que es importante repetir, es recordar que no es lo que haces sino que por qué lo haces. Si estás teniendo un mal día, o estás de mal humor, no des solamente porque piensas que deberías. No hay crédito adicional para Dios, y no te beneficiará a ti o a la otra persona bajo esas condiciones.
En lugar de eso, espera hasta que tengas particularmente un buen día y te sientas genial. Entonces da mientras estés en ese estado, y observa lo que ocurre. Si estás haciendo cálculos para decidir cuánto puedes permitirte dar o preocupándote sobre lo que piensan otros que es sensato, no te molestes. Haz perdido el sentimiento.

Espera hasta que hayas vuelto al flujo y escoge una cantidad basada en tu primera intención. Da cualquier cantidad que te haga sentir bien y que no causará que te sientas más pobre porque hay mucho menos en tu cartera o en tu cuenta bancaria.
Esta ley universal puede tomar sólo un momento para entender, pero puede requerir de toda una vida para dominar con maestría. Pero solamente porque no la hayas dominado con maestría no quiere decir que no puedas divertirte practicándola. Haz la prueba, y deja que tu experiencia sea quien juzgue.

John Zappa es un asesor publicitario en Austin, Texas. Como un asilado de Corporate America, ahora elige inventar sus propios trabajos.

Texto extraído del libro The Greatest Money-Making Secret in History (en español) de Joe Vitale

¡El Máximo Secreto de Hacer Dinero en la Historia!

Si quieres dinero, sólo tienes que hacer una cosa.
Es lo único que algunas de las personas más ricas en el planeta ha hecho y están haciendo.
Es la única cosa de la que se ha escrito en diversas culturas antiguas y todavía es promovida hoy.
Es lo único que traerá dinero hacia alguien que lo hace pero al mismo momento la mayoría de la gente temerá hacerlo.
¿Cuál es esa cosa?
John D. Rockefeller lo hizo desde que fue un niño. Se convirtió en un billonario.
Andrew Carnegie lo hizo, también. Él se convirtió en un magnate.
¿Cuál es el máximo secreto de hacer dinero en la historia?
¿Cuál es la cosa que le funciona a todo el mundo?
Regalar dinero.
Así es. Regalarlo.
Dáselo a las personas que te ayudan y que permanecen en contacto con tu mundo interior.
Dáselo a las personas que te inspiran, que te sirven, que te sanan, que te aman.
Dáselo a las personas sin esperar que regrese de ellas, pero dalo sabiendo que te regresará multiplicado desde alguna fuente.
En 1924 John D. Rockefeller le escribió a su hijo y le explicó su práctica de regalar dinero. Él escribió, «… en el comienzo de hacerme de dinero, allá por mi infancia, empecé a regalarlo, y continué aumentando las donaciones a medida que el ingreso aumentaba…»
¿Notaste lo que dijo?
Él regaló más dinero a medida que recibió más ingresos. Él regaló $550 millones de dólares en toda su vida.
Algunas personas piensan que Rockefeller comenzó a regalar monedas de diez centavos como una hazaña publicitaria para mejorar su imagen. Eso no es cierto. El hombre de relaciones públicas que trabajó para Rockefeller fue Ivy Lee. En Courtier To The Crowd, una gran biografía de Lee, Ray Eldon Hiebert indica que Rockefeller había estado regalando dinero por décadas por su cuenta. Todo lo que Lee hizo fue poner en conocimiento al público.
P.T. Barnum regaló dinero, también. Como escribí en mi libro sobre él, Nace Un Cliente A Cada Minuto [There’s A Customer Born Every Minute], Barnum creyó en lo que él llamaba una “filantropía provechosa.” Él sabía que dar conduciría a recibir. Él, también, se convirtió en uno de los hombres más ricos del mundo.
Andrew Carnegie dio enormemente, también. Por supuesto, él se convirtió en uno de los hombres más ricos en la historia de América.
Bruce Barton, cofundador de la famosa agencia de publicidad BBDO y el individuo crucial de mi libro Los Siete Secretos Perdidos del Éxito también creyó en el dar. En 1927 él escribió:
…Si un hombre practica hacer cosas para otras personas hasta que se convierte mucho en un hábito del que ya está inconsciente, todas las buenas fuerzas del universo se alinean en pos de él y lo que sea que él se comprometa a hacer…
Barton se convirtió en un autor muy vendido, una celebridad comercial, un contribuyente de numerosas causas, y muy, muy rico.
Mientras algunos podrían mantener la opinión de que estos magnates antiguos tenían el dinero para darlo, y que de esta manera era fácil para ellos, yo argumentaría que tenían el dinero en parte porque estaban dispuestos a darlo libremente. El Dar condujo al Recibir. La donación condujo a más riqueza.
Repetiré eso:
El Dar condujo al Recibir.
La donación condujo a más riqueza.
Hoy está muy de moda que los negocios les den dinero a las causas dignas. Los hace verse bien y por supuesto ayuda a esos que lo reciben. Las tiendas Body Shop de Anita Roddick, el helado de Ben Cohen y Jerry Greenfield, y Patagonia de Yvon Chouinard, son ejemplos vivos de cómo dar puede ser bueno para el negocio.
Pero de lo que hablo aquí es de donación individual. Te estoy hablando de que des dinero y así recibirás más dinero.
Si hay una cosa en que pienso que las personas se equivocan es que cuando practican el dar, dan poquísimo. Se agarran de su dinero y lo dejan salir goteando en lo que se refiere a dar. Y por eso es que no reciben. Tienes que dar, y dar bastante, para estar en el flujo de la vida para recibir.
Recuerdo la primera vez cuando conocí la idea de dar. Pensé que era un plan para obligarme a darles dinero a las personas que me decían que hiciera la donación.
Si yo di, fue como un avaro. Naturalmente, lo que recibí a cambio correspondió a lo que di. Di poco. Recibí poco.
Sino entonces un día decidí probar la teoría de dar.
Amo las historias inspiradoras. Las leo, las escucho, las comparto, y las cuento. Decidí darle las gracias a Mike Dooley de www.tut.com por los mensajes inspiradores que comparte conmigo y con otros cada día por e-mail.
Decidí darle algo de dinero. En el pasado le habría dado posiblemente cinco dólares. Pero eso era cuando venía de la escasez y tenía miedo de que el principio de dar no funcionara. Esta vez era diferente. Saqué mi chequera y giré un cheque por mil dólares.
Fue el aporte individual más grande que alguna vez había hecho en mi vida en aquel entonces.
Sí, eso me puso un poquito nervioso. Pero en su mayor parte me sentí emocionado. Quería hacer una diferencia. Quería gratificar a Mike. Y quería ver qué ocurriría.
Mike se quedó pasmado. Recibió mi cheque en el correo y casi se salió del camino mientras volvía a casa. No podía creerlo. Él incluso me llamó y me agradeció. Disfruté de su asombro juvenil. Eso me hizo sentir como un millonario. (¡Nota Eso!)
Me gustó hacerlo tan feliz. Me deleité en darle el dinero a él. Lo que sea que él hizo con eso estaba bien para mí. Lo que obtuve fue un sentimiento increíble de ayudar a alguien a continuar haciendo algo en lo que yo creía. Fue una ráfaga interior ayudarlo. Todavía me alegro de enviarle dinero.
Y luego algo maravilloso comenzó a ocurrir.
Repentinamente me llamó una persona que me quería de coautor de su libro, un trabajo que terminó pagándome muchas veces más de lo que había regalado.
Y después un editor publicista en Japón me contactó, queriendo comprar los derechos de traducción para mi libro exitoso, Mercadotecnia Espiritual [Spiritual Marketing].
Ellos, también, me ofrecieron muchas veces lo que le había dado a Mike como regalo.
Un verdadero escéptico puede decir que estos acontecimientos no tienen relación. Tal vez en la mente del escéptico, no la tienen. En la mía, sí la tienen.
Cuando le di dinero a Mike, envié un mensaje a mí mismo y al mundo de que estaba afluente y en el flujo. También configuré un principio magnético que atrajo el dinero hacia mí: Como das, así es que recibirás.
Da tiempo y recibirás tiempo.
Da productos y recibirás productos.
Da amor y recibirás amor.
Da dinero y recibirás dinero.
Este es un consejo que de por sí puede transformar tus finanzas. Piensa en la persona o personas que te han inspirado durante la última semana. ¿Quién te hizo sentir bien de ti mismo, tu vida, tus sueños, o tus metas?
Dale a esa persona algo de dinero. Dales algo de tu corazón. No seas tacaño. Sé de abundancia, no de escasez. Da sin esperar a cambio de esa persona, pero espera a cambio.
A medida que lo haces, verás de qué manera tu prosperidad aumenta.
¡Ese es el Máximo Secreto de Hacer Dinero en la Historia!

«Si lo ves, tócalo.
Si lo tocas, siéntelo.
Si lo sientes, ámalo.
Si lo amas…Dalo».

Porque NADA habla más fuerte para el UNIVERSO, de tu CREENCIA en el Yo, la abundancia, y el amor, que dar.
Y cuando el Universo escucha, más te será dado. NO COMO UNA RECOMPENSA, sino que porque verdaderamente creíste… en el Yo, en la abundancia, y en el amor.
––De www.tut.com

(Del libro de Joe Vilate «¡El Máximo Secreto de Hacer Dinero en la Historia!» Publicado con permiso del autor)

El pensamiento positivo

Muchos libros y autores del pensamiento positivo, debido a su entusiasmo, o su ignorancia, la inocencia, o la razón que sea, enfocan mucho en los aspectos más bonitos de la ley de la atracción, dando a entender, a veces, que es una ley inmediata, fácil de aplicar, e igual para todas las personas. “lo que está en tu mente está en tu mano” es cierto, es una verdad, como que “yo soy Dios”, son sentencias verdaderas a nivel legal, pero se manifiesta de muchas maneras y en distintos grados en cada persona, dependen del lugar y la época.

Ignorar las propias limitaciones o las ajenas, las leyes que fueron dadas para lo físico sin antes dominar las leyes más superiores, es un error muy común. Luego vienen las frustraciones.
La mente es poderosa, muy poderosa capaz de crear situaciones increíbles y absolutamente fuera de toda ciencia conocida, pero existimos bajo un orden, unas leyes que hacen que las cosas funcionen y se mantengan estables.

Además, la mente es un ente colectivo fruto de la actividad de todas las mentes individuales que existen ahora, que existieron y que existirán. El poder de mi mente está influido por el poder de todas las mentes y está limitado por mi propia capacidad o nivel de maestría.

El enfoque correcto de la ley de la atracción, es: no te mientas, no te engañes, analiza la realidad y toma medidas con lo que está en tu mano mientras visualizas el final deseado. No te digas “soy rico” cuando no lo eres todavía. No te digas “estoy sano” cuando no lo estas todavía. Mejor, si quieres ser rico, imagínate sintiéndote genial con una cartera repleta de billetes, corriendo con un deportivo o en esa casa que tanto te gusta.

Los gobernantes sirven al pueblo

escaleraMuchas personas se quejan de sus gobernantes sin ser conscientes que hemos sido nosotros mismos quienes con nuestros pensamientos, hemos creado las circunstancias y las energías para que esos gobernantes sean así como son.

Porque no hay autoridad que no haya sido puesta por Dios, lo cual significa que los que están en autoridad, al ser, desde el punto de vista del reino de los cielos, los que sirven, (y sabemos que solo el Reino de los Cielos es verdad, lo demás es proyección) estos han sido puestos por todos nosotros y están atados por las energías que su pueblo emana.

Aunque no seamos conscientes de ello, somos extensiones de Dios que, al igual que El, no podemos hacer otra cosa que crear constantemente. Aunque no nos demos cuenta siempre estamos creando.
El miedo, el rencor, la desconfianza, los hurtos, las mentiras… etc. generan energías que crean tiranos, guerras, prevaricadores, ladrones, estafadores…etc.

Cuando todos los individuos, cada uno en particular, consigamos llegar a ser conscientes de nuestra perfecta unidad con todo lo divino, y comencemos a practicar, amor en lugar de temor, perdón en lugar de rencor, confianza en mi poder y en mi alma eterna, confianza en los demás, de que nada hay creado en este mundo, ni en los otros, que pueda afectar a nuestra alma eterna, pues comenzaremos a crear buenos gobernantes.

21 declaraciones para bendecir a tus hijos

21 declaraciones para bendecir a tus hijos

siempre joven1.-Eres un ser deseado. Estás aquí porque el Universo lo quiso.

2.-Siente que eres libre de ser lo que eres, no permitas que nada ni nadie te etiquete, ni te imponga guiones que no se corresponden con tu autenticidad.

3.-Cada ancestro de tu árbol es un don que hay dentro de ti para ser usado a tu favor y al de todo el Universo.

4.-Aprende a no pedir amor, simplemente ama.

5.-Cree en los pequeños milagros de cada día y atiende a las coincidencias, en ellas hay mensajes ocultos que te guían en el correcto camino.

6.-Cada día, haz un acto generoso con alguien cercano.

7.-Si en tu árbol genealógico hubo traumas, sánalos actuando.

8.-Déjate guiar por tu cuerpo, es sabio. Él te alertará de las situaciones de las que debas alejarte, sintiendo tensión y malestar. También te dirá cuando estás alineado con lo que eres, sintiendo relajación y bienestar.

9.-No contamines tu cuerpo con tóxicos o una mala alimentación.

10.-En cuanto puedas, sé independiente. Trabaja utilizando tu creatividad y hazte adulto.

11.-Escribe un poema cada día.

12.-Busca y provoca situaciones que te hagan reír.

13.-Tiende a compartir, a colaborar a ser solidario.

14.-Cuando tengas problemas, puedes analizarlos, puedes hablarlos, pero ten por seguro que hasta que no actúes no se producirá la transformación.

15.- Siente GRATITUD por todo lo que te regala el Universo.

16.- Recuerda que nada en este plano de existencia perece, sino que se transforma.

17.-Lee, estudia, conoce… experimenta por ti mismo.

18.-No te apegues a nada material. No consumas lo que no necesitas.

19.-Tampoco te apegues a ninguna creencia. Lo mismo que tu cuerpo se renueva constantemente, también lo deben hacer las ideas.

20.-Siembra cada día las semillas que te lleguen de dentro o de fuera. La semillas pueden ser palabras, caricias, belleza, acciones. Ellas son los gérmenes de más sabiduría, amor, arte y salud.

21.-Cuida con mimo el territorio que está más allá de tu cuerpo, tu casa, tu barrio, tu ciudad… el planeta y el Universo.

-Alejandro Jodorowsky