Trabajar por placer (II)

Trabajar por placerTrabajar por placer es en mi opinión uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos la mayoría de personas y a la vez es el principal deseo que aparcamos a un lado en la vida. Aceptamos «la realidad» y sucumbimos a trabajar por pura necesidad.

(Ver Trabajar por placer I)

No es fácil llegar al punto en el que trabajar por placer y no por obligación, es nuestra realidad, pero he aquí algunos puntos que te invito a considerar:

Sabemos que tenemos múltiples cuerpos que tienen una cierta correlación entre sí. Está el cuerpo físico, el cuerpo mental, el cuerpo emocional, el cuerpo espiritual…
Todos estos tienen distintos nombres según las culturas y las religiones, pero que están ahí.
Existe una relación directa entre la actividad de estos cuerpos y la realidad que nos rodea, cada cual la afecta a su manera y según la energía que tenga en un presente dado. Así, el cuerpo emocional, es un ente con una gran capacidad de alterar las energías creadoras para que las circunstancias presentes y por tanto futuras, cambien.
El pensamiento consciente y los objetivos mentales del cuerpo mental tienen poca influencia sobre el cuerpo emocional, que sigue sus propias leyes. El cuerpo mental, con el conjunto de nuestros deseos y sueños, puede dirigir el comportamiento hacia el exterior, pero no suprimir las estructuras emocionales inconscientes.
Así, por ejemplo, una persona puede aspirar conscientemente al amor, el éxito, la buena salud, e inconscientemente, con su cuerpo emocional, estar creando lo contrario debido a la sutil línea que existe entre el deseo de algo y el sentimiento de su falta.
Cuando una persona desea algo no puede evitar ser consciente de que no lo tiene y sentir en todos sus cuerpos esa carencia, muchas veces con dolor. Al sentirlo, es lo que proyecta con su cuerpo emocional y ya hemos dicho que este tiene una gran capacidad de crear. El cuerpo emocional crea más de aquello que te hace sufrir y el círculo vicioso se cierra.
Generalmente, cuando estamos en este círculo (porque todos estamos de alguna manera, sea en la salud, en las relaciones, en el trabajo, en la economía…) no somos para nada conscientes de esta relación y nosotros mismos no podemos verlo. Es más nos enfadamos cuando alguien nos dice que es responsabilidad nuestra y no que es algo causado por un agente exterior como, “yo siempre he argumentado”.
Si tenemos la suficiente humildad para poder reconocer nuestra responsabilidad en todo el presente que nos rodea, podemos darle la vuelta a la situación, poco a poco, con esfuerzo y la asistencia de un terapeuta profesional.

Para poder darle la vuelta a esta natural y humana forma de ser de la que todos somos copartícipes, todos los maestros, desde el principio de la era humana, nos han enseñado lo mismo, que vivamos en gratitud con el presente actual, en armonía con todos y con Dios/ Todo lo que es. Una gratitud sincera que mana del corazón sabiendo que de todas las circunstancias en la vida se puede aprender.
Así mismo, que imaginemos nuestros sueños con la felicidad de un niño, sin apego al resultado y que vivamos el hoy.
Estamos en la escuela de la vida y vamos aprendiendo a ser felices.
La mayor felicidad no se obtiene por la consecución de los sueños sino por la dedicación a aquello por lo que nos hemos encarnado en servicio a los demás. Generalmente nuestros sueños profundos tienen que ver con este “Dharma” este propósito de la vida. Los sueños más pequeños o más materiales, están bien y son parte de las “posadas/hospedajes” del camino, de la diversión, el entretenimiento, la comodidad, pero la verdadera pregunta que te invito a plantearte hoy es: ¿por qué he decidido encarnarme? (o ¿por qué Dios me envió a la tierra? si lo anterior te suena raro)
Esta es la gran pregunta que nos conduce a la verdadera felicidad.hacernos mas conscientes

Hay una forma bastante sencilla de saber cuál es el propósito de mi vida y es haciéndonos esta pregunta:
Si yo tuviese todo el dinero necesario, todo el tiempo necesario, toda la salud necesaria, ¿qué estaría haciendo?
Se trata de ponerte en situación mental, pensando que tienes todo eso de verdad y preguntarte de corazón en qué estarías ocupado.
Una vez contestada esta primera pregunta la segunda es: ¿Cómo puedo servir a la humanidad con este deseo profundo?
Al dedicar nuestra vida a aquello que amo en servicio a los demás, viviré más feliz y también se reorganizan los distintos cuerpos para armonizar hacia los dictados de la mente consciente en lugar de los caprichos de la mente inconsciente y los poderosos engramas o programas neuro-emocionales que nos encauzan a repetir una y otra vez los mismos errores, aunque esto es tema para otro post 🙂

Bendiciones – Namaste

 

(Ver Trabajar por placer I)

 

 

Trabajar por placer (I)

Trabajar por placerLa ley del «Dharma» o dicho en castellano, Trabajar por placer

Podemos elegir muchos caminos en esta vida, cada decisión nos lleva a algún lugar en concreto, unos más acertados y otros menos, y aunque de todas las situaciones podemos aprender si queremos, nos va mejor si escuchamos nuestro corazón antes de decidir.
La vida es mucho más emocionante si escuchamos a nuestro Ser interior y seguimos ese deseo interno que subyace desde nuestra más tierna infancia. Esa ilusión por ser músico, o artista, o misionero, o cualquier actividad “del corazón” que por circunstancias de la vida no se ha llegado a materializar nunca.
Todos tenemos un propósito principal en esta vida que envuelve el mayor aprendizaje en un entorno feliz. Es el llamado “DHARMA”. Este propósito viene acompañado de talentos especiales para poder desarrollarlo en el mejor servicio de los demás. Cuando aplicamos el talento unido con el servicio, experimentamos un éxtasis especial, un gozo difícil de describir, porque nace del espíritu, de lo más profundo de nuestro ser. Es la bendición de Trabajar por placer.
Por eso debemos dejar a un lado los paradigmas que siempre nos han enseñado y con juicio cabal redirigir nuestras vidas hacia la felicidad de la realización de los sueños infantiles antes de que lleguemos a viejo y pensemos que he desperdiciado mi vida.Trabajar por placer 2

Un buen amigo mío, Fran Escudero, que es Bahai, me habló de kahlil Gibran, El profeta, que se convirtió a esta fe, y lo estuve buscando y encontré pensamientos preciosos, como el que ha inspirado este post de hoy. Mira que hermoso:

“Cuando trabajas, eres como una flauta a través de cuyo corazón el susurro de las horas se convierte en música…
¿Y qué es trabajar con amor? Es tejer una tela con hilos sacados de tu corazón, como si tu amado fuese a vestirse con esa tela…”
– KHALIL GIBRAN, El profeta

 

(Ver Trabajar por placer II)

Ser feliz en el trabajo

Como ser feliz en el trabajoTodo el mundo quiere ser feliz en el trabajo. ¿Quien quiere tener un jefe odioso, más problemas de los que puede atender, malos compañeros…etc? Nadie, eso es evidente. Pero ¿cómo podemos hacer para encontrar ese trabajo ideal? ¿Ese trabajo feliz?
Lo ideal sería que los jefes de la empresa fueran seres llenos de luz, amor, inteligencia y sabiduría y esa energía fuera descendiendo hacia los empleados. O que viviéramos en un mundo ideal, maravilloso de paz y amor. Pero de momento, no parece que sea así.
No te desanimes,  hay esperanza, podemos cambiar el mundo. Podemos cambiar la realidad más cercana a nosotros mismos.

En realidad, no es necesario que seas un personaje famoso o un gran líder parar hacer una importante contribución a este mundo. Si haces tu trabajo con buena voluntad y amor, tratando de pensar ¿Qué necesita la empresa donde trabajo? O ¿qué puedo aportar de mayor valor a mis clientes? Ya estás haciendo una gran contribución: estás añadiendo luz a la humanidad.
Quien es fiel en lo poco, cada vez recibirá más. Pero quien no es fiel en lo que ahora tiene entre manos, que no espere mucho más de la vida.
Da lo mejor de ti, con amor. Si no puedes hacerlo pensando en tus jefes, hazlo pensando en ti.
Las dificultades, los jefes difíciles, los clientes exigentes, míralos como maestros y bendícelos (ben-decir = decir bien, hablar bien). Todas las personas que nos rodean, vienen a ser maestros para nuestro crecimiento. Si estás pasando por una mala relación con tu jefe, este es solo un maestro para que algún día seas el mejor jefe del mundo. Y si es en una relación sentimental, pues igual estás aprendiendo como tener mejores relaciones.
Piensa bien, habla bien, actúa mejor.
El “chip” mental cambia cuando uno se da cuenta de lo pasajero e irreal de la vida humana. De la cantidad de conceptos y paradigmas creados por nuestra propia mente colectiva.
Si analizamos todo lo que nos pasa desde una perspectiva exterior, como desde fuera del mundo y con una visión eterna, si somos capaces de ser conscientes del Ser que verdaderamente somos, entonces, todo lo terrenal es muy pasajero y ya no tiene tanta importancia y verás como de pronto eres feliz en el trabajo.
Sirvamos a la humanidad o al Ser Supremo, de todo corazón con alegría en aquellas pequeñas cosas que ahora tenemos entre manos y estaremos arrojando grandes dosis de luz y energía creadora para que nosotros y los demás la tomen en sus momentos de debilidad.
Todo lo que hacemos con amor, vuelve multiplicado con amor. ¿Quieres ser feliz en el trabajo? Haz que tu jefe sea feliz en su trabajo. Que tu empresa gane más. Que sus clientes estén más contentos. La clave es dar con alegría. Si no lo puedes hacer por ellos, hazlo por ti. Recuerda: son maestros.
Todo lo que hacemos con resentimiento, disgusto, rabia, enojo… vuelve multiplicado en esa misma frecuencia y nos pasaremos la vida preguntándonos por qué.
Siempre que hacemos algo en lo que las emociones están implicadas, creamos cosas en esa misma frecuencia de la emoción.
Dale la vuelta a la tortilla y decide ser feliz en el trabajo. Eres el creador de tu trabajo ideal.

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Como conseguir 10 millones de dólares

Como conseguir 10 millones de dolaresEsta es la historia de Jim Carrey. De cómo emitió un cheque a su nombre por valor de 10 millones de dólares y se hizo realidad. Es su historia, Tal vez la tuya también… ¿por qué no?

Jim Carrey, al comienzo de su carrera era un auténtico devorador de libros de autoayuda y había oído hablar de la técnica para refuerzo de la atracción de dinero, llamada «el cheque de la abundancia»

Esto es un cheque que emites para ti mismo, le pones una cantidad en la que eres capaz de creer y una fecha límite.

Bueno… pero que te lo cuente él.

 

Si no tienes cheques, aquí puedes descargar uno muy chulo e imprimirlo. Es un cheque especial, avalado por el movimiento The Secret»

 (Descargado de www.thesecret.tv con autorización.)

The secret - millones de dólares

Dharma: Vivir amando

vivir amando lo que haces

 

Todo el mundo tiene un propósito en la vida… un don único o talento especial para ofrecer a los demás. Y cuando combinamos ese talento único con el servicio a los demás, experimentamos el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu, que es la meta última de todas las metas.

Cuando trabajas, eres como una flauta a través de cuyo corazón el susurro de las horas se convierte en música… ¿Y qué es trabajar con amor? Es tejer una tela con hilos sacados de tu corazón, como si tu amado fuese a vestirse con esa tela…
– KHALIL GIBRAN, El profeta

La ley del dharma tiene tres componentes:

El primero dice que cada uno de nosotros está aquí para descubrir su verdadero yo, para descubrir por su cuenta que el verdadero yo es espiritual y que somos en esencia seres espirituales que han adoptado una forma física para manifestarse. No somos seres humanos que tienen experiencias espirituales ocasionales, sino todo lo contrario: somos seres espirituales que tienen experiencias humanas ocasionales.
Cada uno de nosotros está aquí para descubrir su yo superior o su yo espiritual. Esa es la primera forma de cumplir la ley del dharma. Debemos descubrir por nuestra cuenta que dentro de nosotros hay un dios en embrión
que desea nacer para que podamos expresar nuestra divinidad.

El segundo componente de la ley del dharma es la expresión de nuestro talento único. La ley del dharma dice que todo ser humano tiene un talento único. Cada uno de nosotros tiene un talento tan único en su expresión que no existe otro ser sobre el planeta que tenga ese talento o que lo exprese de esa manera. Eso quiere decir que hay una cosa que podemos hacer, y una manera de hacerlo, que es mejor que la de cualquier otra persona, en este planeta. Cuando estamos desarrollando esa actividad, perdemos la noción del tiempo. La expresión de ese talento único – o más de uno, en muchos casos – nos introduce en un estado de conciencia atemporal.
El tercer componente de la ley del dharma es el servicio a la humanidad – servir a los demás seres humanos y preguntarse: «¿Cómo puedo ayudar? ¿Cómo puedo ayudar a todas las personas con quienes tengo contacto?»

Cuando combinamos la capacidad de expresar nuestro talento único con el servicio a la humanidad, usamos plenamente la ley del dharma. Y cuando unimos esto al conocimiento de nuestra propia espiritualidad, el campo de la potencialidad pura, es imposible que no tengamos acceso a la abundancia ilimitada, porque ésa es la verdadera manera de lograr la abundancia.  Y no se trata de una abundancia transitoria; ésta es permanente en virtud de nuestro talento único, de nuestra manera de expresarlo y de nuestro servicio y dedicación a los demás seres humanos, que descubrimos preguntando: «¿Cómo puedo ayudar?», en lugar de: «¿Qué gano yo con eso?»
La pregunta «¿Qué gano yo con eso?» es el diálogo interno del ego. La pregunta «¿Cómo puedo ayudar?» es el diálogo interno del espíritu. El espíritu es ese campo de la conciencia en donde experimentamos nuestra universalidad. Con sólo cambiar el diálogo interno y no preguntar «¿Qué gano yo con eso?» sino «¿Cómo puedo ayudar?», automáticamente vamos más allá del ego para entrar en el campo del espíritu. Y aunque la meditación es la manera más fácil de entrar en el campo del espíritu, el simple hecho de cambiar nuestro diálogo interno de esta manera también nos brinda acceso al espíritu, ese campo de la conciencia donde experimentamos nuestra universalidad.
Si deseamos utilizar al máximo la ley del dharma, es necesario que nos comprometamos a hacer varias cosas:
Primer compromiso: Por medio de la práctica espiritual buscaremos nuestro yo superior, el cual está más allá de nuestro ego.
Segundo compromiso: Descubriremos nuestros talentos únicos, y después de descubrirlos disfrutaremos de la vida, porque el proceso del gozo tiene lugar cuando entramos en la conciencia atemporal. En ese momento, estaremos en un estado de dicha absoluta.
Tercer compromiso: Nos preguntaremos cuál es la mejor manera en que podemos servir a la humanidad.
Responderemos esa pregunta, y luego pondremos la respuesta en práctica. Utilizaremos nuestros talentos únicos para atender a las necesidades de nuestros congéneres los seres humanos; combinaremos esas necesidades con nuestro deseo de ayudar y servir a los demás.
Hagamos una lista de nuestras respuestas a estas dos preguntas: ¿Qué haría yo si no tuviera que preocuparme por el dinero y si a la vez dispusiera de todo el tiempo y el dinero del mundo? Si de todas maneras quisiéramos seguir haciendo lo que hacemos ahora, es porque estamos en dharma, porque sentimos pasión por lo que hacemos, porque estamos expresando nuestros talentos únicos. La segunda pregunta es: «¿Cuál es la mejor manera en que puedo servir a la humanidad?» Respondamos esa pregunta y pongamos la respuesta en práctica.

Descubramos nuestra divinidad, encontremos nuestro talento único y sirvamos a la humanidad con él; de esa manera podremos generar toda la riqueza que deseamos. Cuando nuestras expresiones creativas concuerden con las necesidades del prójimo, la riqueza pasará espontáneamente de lo inmanifiesto a lo manifiesto, del reino del espíritu al mundo de la forma. Comenzaremos a experimentar la vida como una expresión milagrosa de la divinidad – no ocasionalmente, sino a toda hora. Y conoceremos la alegría verdadera y el significado real del éxito – el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu.

Extraído del libro que recomiendo, «Las siete leyes espirituales» de Deepak Chopra, que podéis comprar en Amazon haciendo clic en la imagen de la izquierda o yendo directamente a Amazon y buscando el libro.

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