10 claves que tenemos que conocer al comenzar nuestra tienda online (I)

Somos emprendedores, tenemos experiencia comercial y de ventas en empresa. Ya llevábamos un tiempo pensando en dar el paso. Conocemos el producto, y muy bien. Se lo hemos comentado a la familia, nos van a apoyar. Hemos pintado una pequeña oficina en el garaje en tonos pastel porque nuestra cuñada psicóloga dice que humaniza. Por fin nos hemos animado a montar nuestra tienda online. Nada puede ir mal. O sí.

Queremos una tienda online…¡y que venda!. Sentar unas buenas bases es fundamental.

No pensemos en pelotazos. Trabajo, trabajo y trabajo. Y conversiones y precios, nunca debemos olvidar que por encima de todo seremos tenderos. No hay reglas fijas para el éxito, pero sí pasos que debemos dar correctamente para sentar buenas bases e impulsar el negocio. Vamos a repasar diez claves en las que no podemos fallar, si desde el principio no lo hacemos bien seremos fantasmas en la red, nadie nos encontrará. Porque no se trata de crear una tienda online, se trata de crear una tienda online ¡y que venda! Es duro, exige un esfuerzo constante, habrá caídas, pero alcanzar la cima y rentabilizar nuestro negocio es una satisfacción que sólo conoce el que lo logra.

Cima

 

 

  1. Tendremos muy claro nuestro público objetivo

El ABC del ecommerce, esto es fundamental. Tener muy claro a quién nos dirigimos y cómo debemos comunicarnos con nuestros clientes. Aquí no valen estimaciones ni sobreentendidos. Ni siquiera nuestra experiencia offline será tan eficaz como pensamo, aunque por supuesto ayuda. Tenemos que identificar y centrarnos en nuestro público objetivo, segmentar correctamente quién nos va a comprar e ir a por él.

El punto de partida será un perfil general. Si vendo corbatas, busco varones, con x ingresos, entre x años. Bien, hasta aquí nada nuevo. Pero también además tenemos que adaptar nuestro mensaje a ese cliente, saber qué lee, qué webs visita o sus hábitos de compra. La analítica será nuestra mejor aliada, podremos acercarnos cada vez a un público más delimitado y crear con toda esa información que transformaremos en conocimiento útil, nuestro propio ecosistema en el que el potencial cliente se encuentre lo más cómodo posible.

  1. Medir, medir y medir

Medir todo, sin miedo. Analítica para nuestra pyme. No tenemos excusa para no medir nuestras acciones y optimizar  todos los rendimientos con los análisis avanzados a nuestro alcance. Medir significa gestionar nuestra actividad en cada momento, seguir muy de cerca nuestros rendimientos y la rentabilidad de nuestras acciones cotidianas. Conoceremos el número de pedidos, las fuentes de esos pedidos, los métodos de pago, las tasas de conversiones o el volumen de negocios en tiempo real.

Vamos a identificar las etapas y procesos del cliente al entrar en nuestra tienda online, optimizando así ventas pero también dinamizando nuestro catálogo, destacando las mejores ofertas y mejorando la rentabilidad de nuestros gastos.

  1. No pongas a tu negocio nombre de whiskería (Salvo que vendas Whiski).

Todo comienza con el nombre. La eficacia de nuestro dominio determina buena parte del éxito de nuestra tienda online. Es el nombre que repetirás e imprimirás miles de veces. No te líes. Sencillo y fácil de recordar. Por supuesto que no es fácil.

No hay una regla ni fórmula mágica, pero sí pistas. Una teoría dice que es bueno incluir en el dominio palabras clave, realizando una lista previa de 20 palabras relacionadas con nuestro negocio y descartando. Añadimos un par de ellas al dominio: Jardihogar, tennisball. Sí, funciona. Procuraremos que sean fácil de deletrear y recordar. Ah, y nada de guiones, no afectan al SEO pero son como las riñoneras, horteras.

La otra opción es crear un dominio centrado en nuestra marca. Vamos a necesitar buen contenido SEO para posicionar el nombre y revisar algunas de las claves del naming. Nuestro nombre va a ser un contenedor de significados, no menospreciemos la elección.

  1. No vamos a ser pesados. Bajo ningún concepto.

Es decir, las promociones están muy bien, y nuestro producto, obviamente, es el mejor. Dar a conocer los artículos nuevos también vale. Pero hay otras formas, incluso más eficaces, de utilizar nuestros canales de comunicación online generando contenido de valor que atraiga a potenciales clientes. Tenemos que vendernos, pero no hay necesidad de hacerlo constantemente. En internet no funcionan bien los perritos piloto, por eso es recomendable que nuestro contenido promocional no supere el 20% del total. Pero ¿y el resto? Creemos contenido útil, información que demuestre que nuestra marca está pendiente de los intereses del consumidor, ofrezcamos pautas para inspirar a nuestros contactos en redes, generemos preguntas y respuestas, busquemos temas que complementen a nuestros productos. Seamos naturales y fluidos, evitemos contenidos y comportamientos estándar.

Escuchar al cliente

Google nos posicionará mejor, conoceremos mejor los gustos y necesidades de clientes, que estarán más predispuestos a interactuar con nosotros y finalmente lograremos una mayor difusión en redes, asociando nuestra marca a contenido de calidad. Como reza el título, no vamos a ser pesados ¡vamos a ser atractivos!

  1. Seguridad y eficiencia

Una gran mayoría de usuarios hasta hace un par de días, cuando se disponía a comprar en internet previamente había frotado la tarjeta de débito o crédito en una calva y había invocado a medio santoral. Aquello era puro pánico, casi todos pensábamos que había un pequeño ejército de hackers encerrados en algún sótano de la Polinesia, preparados para esquilmar nuestra cuenta bancaria. Poco a poco hemos ido aprendiendo a comprar, y a relajarnos. Y ya no sólo pagábamos online billetes de avión y la casa rural en Villanueva del Trabuco. Ahora compramos de todo, continuamente, online. Porque hemos aprendido a sentirnos y a estar realmente seguros.

Por eso nuestro negocio ecommerce no puede fallar aquí, la seguridad es un factor imprescindible cuando se paga con tarjeta en internet. La información almacenada en el sistema en el momento de pagar sigue siendo sensible de ser hackeada, lamentablemente esto es así.  Por tanto nuestro deber centrarse en reforzar al máximo los sistemas y soluciones que gestionan las transacciones, trabajando con empresas especializadas en el sector de los medios de pago. Mostraremos a los clientes en cada momento, a cada paso, los niveles de seguridad de forma clara, sencilla y eficaz, cumpliendo todos los estándares de seguridad certificados.

Sabrán, y sobre todo sentirán, que nuestra tienda es segura, y esto lo traduciremos en fidelización.

10 claves que tenemos que conocer al comenzar nuestra tienda online (y II)

Continuamos revisando diferentes aspectos de nuestra tienda online a tener en cuenta. No se trata de exponer especificaciones concretas ni de regalar recetas mágicas, pero sí de sentar unas bases sólidas que, además de aumentar nuestra productividad, nos permitan centrar la mayor parte de nuestro tiempo y energía en lo importante, las ventas. Cinco pasos que van a optimizar nuestro ecommerce y a sentar las bases del éxito.

En ecommerce no existen las fórmulas mágicas, pero hay ciertos pasos que sentarán buenas bases productivas.

  1. Navegación sencilla.

El usuario entra en tu negocio, sabe lo que quiere mejor que tú, y quiere encontrarlo rápido. Tiene que poder consultar los artículos de forma rápida y eficaz. Trabaja la resolución, las formas, la fotografía, las tallas, los materiales, lo que haga falta. Tenemos que crear la mejor y máxima experiencia de navegación posible a nuestro cliente.

Velero navegabilidad comercio online

Dos claves. La primera, sencillez y usabilidad. Que funcione siempre, no permitamos agujeros en el escaparate. La segunda, que sea intuitiva. Nosotros sabemos perfectamente donde está cada cosa, el cliente no. Vamos a despejarle el camino, a cortar el césped cada semana y a pasar la desbrozadora mensualmente. El usuario, y ojalá que futuro cliente, va a irá directamente de nuestra mano a donde cree que está lo que está buscando, de forma rápida y segura. No le obliguemos a registrarse antes de completar la compra, no pongamos piedras en el camino que ya no estamos en 2009. Y por supuesto, jamás cobremos nada que no hayamos anunciado antes, no nos suicidemos.

  1. Velocidad de carga

Si tu tienda online tarda más de 2 segundos en cargar y no te preocupa, déjalo. Apúntate a un curso de cocina, pasea, haz la maqueta del Titanic. No hay más.

Pero quieres bajar ese tiempo y no poner un puente plata para que huyan los usuarios, también puedes conseguirlo. Revisa la configuración de la plantilla de la tienda y el servidor que utilizas. Es bueno que valoremos con calma el hosting que contratemos para nuestra tienda, va a ser un factor decisivo para conseguir una velocidad digna.  Aquí no hay que ahorrar. Y por supuesto activaremos la caché desde el backoffice de nuestra web, nuestros usuarios guardarán la información para que no la tengan que descargar de nuevo una próxima vez.

  1. Las imágenes, impecables.

Venderemos por las imágenes. Son nuestro escaparate en la Gran Vía. Para nuestros productos fondos neutros, nos ayudará a centrar la atención el usuario sobre el objeto. Las imágenes serán totalmente nítidas y enfocadas. La resolución óptima debe tener entre 640 x 480 pixeles y 1024  x 768  pixeles, en formato jpg y tamaño de no más de 400kb. Como hemos dicho, los buscadores prefieren las webs que cargan rápido y el peso de las imágenes influye mucho en eso. Que todas las imágenes tengan una optimización parecida, hay que mostrar coherencia.

Un error habitual de principiante es subir las imágenes con cualquier nombre. Aunque pensemos que no es una estrategia frecuente es fundamental. Escojamos títulos descriptivos que se correspondan con la imagen y que incluyan, a ser posible, una palabra importante para su posicionamiento. De la misma forma etiquetaremos y añadiremos los tags pertinentes. Para conocer palabras pertinentes podemos usar el Planificador de palabras clave de Google.

Y jamás cometeremos el pecado de dejar vació el atributo Alt text, fundamental para que los buscadores entiendan la imágenes que subimos, intentaremos incluir la definición de la imagen y  palabras clave.

  1. Responsive

Las páginas que están adaptadas a telefonía móvil y tablets tienen más peso para ser mostradas como contenido relevante y de calidad. Desde el minuto uno tenemos que optimizar nuestra tienda online para hacerla accesible desde cualquier dispositivo.

SEO

Gracias al diseño responsive una misma web puede ser visualizada correctamente desde distintos dispositivos sin necesidad de hacer desarrollos individuales para cada tamaño de pantalla o dispositivo. Nuestra tienda online se redimensionará y colocará los diferentes elementos de la web automáticamente. De esta manera la experiencia de usuario será más consistente, lo que favorecerá un mejor posicionamiento orgánico en buscadores.

  1. Estrategia de marketing.

Es la décima, pero podía ser la primera. El coste de la tienda online, si queremos tener éxito, no va a suponer más del 15-20% del total. La mayor parte de nuestros gastos irán, y deberán ir, a marketing de contenidos, posicionamiento, campañas Adwords y marketing de redes. Muchos frentes abiertos, pero tenemos que hacer que nuestros clientes nos encuentren en internet si queremos vender, sí o sí. Sin dudas: el marketing online es el elemento más eficaz para atraer tráfico a nuestra tienda, nos ayudará en la captación, conversión y fidelización de potenciales clientes. Con un buen plan de marketing adaptado a nuestro negocio tendremos la hoja de ruta que nos acerque a nuestros objetivos. Se trata de optimizar la inversión en la medida de lo posible para rentabilizar beneficios.

Comenzaremos por un análisis de situación, un diagnóstico que nos ofrezca una panorámica clara y realista de nuestras posibilidades. Analizaremos todas las debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas y marcaremos objetivos claros, tal vez la parte más crítica. Esos objetivos serán medibles, factibles y realistas. Lo conseguiremos.