El lugar de la metafísica

Siempre que estudiemos metafísica debemos tener presente que son leyes que rigen el Universo creado. Algunos tratan de elevarlo a la forma de Dios, pero el Universo no es Dios. El Universo se creo en el mismo instante que surgió la loca idea de la independencia de Dios (ya hablaremos de esto). Las leyes duales que rigen el Universo, son ciertas, es bueno conocerlas y ayudan a ser más efectivo.

En el Cielo solo hay Fe


La Fe es el contrario del Temor. Ambos son los polos opuestos de la misma cuestión. Creer en algo que todavía no se ve. Por la Fe creo en lo bueno y por el Temor creo en lo malo. En el polo que más permanezca el pensamiento y el enfoque, eso vendrá.

Esta dualidad solo existe en el Universo creado. En el Cielo solo hay Fe.

El estudiante de metafísica debe entrenarse para impedir que la Mente le seduzca con el Temor. La Mente siempre está tratando de que vivamos con Temor, esto nos debilita y aleja de Dios. El Espíritu Santo siempre está tratando de guiarnos a la Fe.

La oración, el estudio de la Biblia, la lectura de libros espirituales… nos ayudan a crecer en  Fe.

Cuando alguien termina una carrera (los estudios) y encuentra su primer trabajo, confía en que su preparación le ayudará a hacerlo bien. Aún no sabe como lo hará, pero su formación hace crecer su Fe. Así es en la vida, cuando meditamos en las cosas de Dios y profundizamos en el conocimiento de lo espiritual, la Fe se fortalece. El conocimiento ayuda en la dirección de la Fe.

Cuanto más conozco a Dios, más confío en El. Llegar al convencimiento que finalmente regresaré a Dios y ser conscientes de que soy uno con El, es la expresión máxima de la Fe, donde todo lo demás es secundario.  Es el propósito de nuestra existencia.