Aprender a pensar


La vida es un reflejo de lo que verdaderamente creo que puedo tener. Muchas veces deseamos una cosa, pero en el fondo creemos que no la podemos tener o al revés. Parece una incongruencia pero es simple: el mero hecho de desearlo, ya me convence de que ahora, en este momento, no lo tengo y mi presente experimenta mi convicción de no tenerlo. Y EL ÚNICO MOMENTO QUE PODEMOS VIVIR CON PODER ES EL PRESENTE.
Desarrollar de forma voluntaria la convicción de que aquello que deseo ya lo tengo, (aunque sea en un acta imaginaria de derecho otorgado) es un trabajo de formación y entrenamiento.

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