Ayer, hoy, mañana…


Ayer murió; mañana no ha nacido aún; No podemos contar sino con Hoy, no debemos traer el futuro al presente; tenemos que esperar vivirlo. Vivir hoy plenamente y de la mejor manera posible, es como se prepara un buen mañana.

La mayoría de angustias y preocupaciones que la gente tiene, son por cosas que no han sucedido aun. Claro que hay que ser responsables y tener una buena planificación para el mañana, el tren tiene que ir frenando antes de llegar a la estación. La idea es no tener angustia por lo que pasará mañana.

Como dice un antiguo proverbio chino: “Si tu mal tiene remedio, no te preocupes y si no tiene remedio, ¿para qué te vas a preocupar?”

La preocupación atrae vibraciones negativas, mientras que imaginar la solución alegre del asunto que te preocupa, trae paz y emite vibraciones positivas que a su vez sincronizan con otras de su misma frecuencia llegando a producir el entorno necesario para que la solución al problema se haga visible.

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