Confianza


Aún en medio del sufrimiento, de las guerras, del hambre o el dolor, la persona que confía en su Creador encuentra descanso y paz. Quizá no puede comprender qué está sucediendo y porqué, pero no le importa, confía y ya está (aunque también todo eso tiene una explicación). Presenta a Dios su sufrimiento como una ofrenda y descansa, confiando en que todo puede ir mejor. Ni las circunstancias adversas, ni las personas negativas, ni lo que ve o oye le aleja de su propósito de ver lo que será y no lo que parece que es. El Espíritu Santo rodea con su poder a quien así se lo pide, otorgándole esa paz sobrenatural y ese firme propósito. Los ángeles le ayudan y le guían en el camino.

Todo está bien en su mundo, conforme a al voluntad de Dios, en armonía para con todo el mundo.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *