Despertad!


Salimos del sueño cuando despertamos. Cuando el sueño es muy profundo, sueños más ligeros van reemplazando al sueño pesado y difícil, por lo que el despertar puede ser lento y de larga duración.

En la vida “real” esto se traduce en multitud de vidas y encarnaciones.

Perdonar las circunstancias y a las personas que nos hacen o han hecho daño, es la vía de salida. Cada situación que he de perdonar, solo es una proyección de una parte de mí mente que ha de ser sanada.

Cuando perdono, estoy decidiendo elegir la manera de pensar del Espíritu Santo. Cuando elijo pensar como el Espíritu Santo me hago más uno con Cristo y cada vez soy más consciente de mi unidad con Dios. Elegir perdonar es “aceptar a Cristo en tu vida”, es reconocer el Cristo que hay en ti, es decir “El Padre y yo uno  somos”.

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