el crecimiento normal


No seguir las instrucciones bíblicas al pie de la letra… no seguir las instrucciones pastorales al pie de la letra… pensar por uno mismo… ser un librepensador… nos conduce inevitablemente a cometer errores. Pero forma parte del crecimiento espiritual y debería ser bienvenida en las congregaciones. Es el paso a la madurez, como en la vida misma. Llega un momento que dejas de someterte a tus padres y sigues tu propio camino. Habrá veces en las que eches de menos el que nos digan lo que tenemos que hacer, y preferiríamos no tener que pensar tanto y tomar tantas decisiones, pero ha de ser así. Es el crecimiento. Por eso mucha gente no crece y se somete, a veces, en contra de su propia voluntad, y su subconsciente se revela conduciéndole, con el tiempo, a apartarse del camino o a ser como un hijo que vive permanente en casa de sus padres (o  como una oveja que no sale de su redil).

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