El poder de la mente 2


El poder de la menteMuchas personas les ocurre que cuando oyen hablar acerca del poder de la mente, de la ley de la atracción, del Secreto, inconscientemente se imaginan a Harry Potter, a Gandalf, Saruman, Obi Wan Kenobi y otros personajes de la mitología o la ciencia ficción que con el poder de la mente ejercían gran influencia sobre los elementos… y bueno, tu sabes que nada más lejos de la realidad.

También ocurre cuando uno ve la película o lee el libro de El Secreto, piensa que todo va a ser muy fácil y con plantearnos unos propósitos y visualizar nuestros deseos, pronto vamos a conseguir lo que deseamos. Pero la experiencia de las personas puede llegar a ser muy frustrante, pues todas estas enseñanzas dependen de muchos factores, no solo personales, sino genéticos, culturales, históricos…

La mente es una energía poderosa que tiene influencia en dos entes distintos: Uno es en nosotros mismos y otro es en el Universo.

Con respecto a nosotros mismos, la mente tiene un gran poder pues según creamos acerca de nosotros así seremos. Nuestra mente tiene capacidades increíbles para la salud, la enfermedad, la pobreza o la riqueza. Sin entrar en detalles, y siempre recordando múltiples factores externos que no permiten generalizar, lo que uno piensa de sí mismo, tanto consciente como inconscientemente, así es.
Alguien me dirá, ¿sí pero que puede hacer una persona con una enfermedad crónica, terminal, alguien con Síndrome de Down, por ejemplo? ¿Acaso puede por más que piense positivamente curarse?
Pues como he dicho anteriormente, no se puede generalizar, y si una de estas enfermedades, o carencias genéticas se ha alojado en el cuerpo de una persona, hay razones bio-neuro-emocionales que habría que analizar por separado con conocimientos que no están al alcance muchas veces ni de médicos ni de sanadores, ni de persona humana, para encontrar una respuesta o solución.
Lo que es cierto, tomando por ejemplo el caso de las personas con Síndrome de Down, que la forma de pensar de la sociedad y de ellos mismos acerca de su particular forma de ser, ha cambiado en los últimos 100 años y que lo que antes era considerado un defecto, ahora es considerado una forma de ser distinta que no carece de posibilidades. Recientemente vi un vídeo de un chico con Síndrome de Down que es el propietario de un restaurante y recibe a sus clientes con un abrazo ¿Qué ha cambiado? ¿Es distinta la genética o la forma de pensar?

Así ocurre con estados de enfermedad o buena salud, con estados de pobreza o riqueza, que la forma de pensar, de enfocar los problemas, las heridas, esquemas y programas alojados en el subconsciente y las creencias arraigadas, conforman el presente.

Un entrenamiento fuerte, constante, en las técnicas de creación consciente, pueden conducir a una persona a vivir una vida completamente distinta.

Con respecto a la influencia que la mente ejerce sobre el Universo, esta es más parecida a la fuerza que una gota de agua tiene sobre una roca. Sabemos que toda comparación nunca expresa la potencialidad de la esencia comparada, pero siguiendo con la analogía, una gota sola repetida, constante, puede perforar una roca sólida, pero millones de gotas juntas en un océano, pueden hacer desaparecer una ciudad.

Así ocurre que cuando una sola mente quiere ir en contra de la mente colectiva, solo el tesón y la constancia pueden llegar a  ejercer algún tipo de influencia.

Mucha gente se desanima porque después de 20 años aún no ha conseguido lo que se proponía, pero en ocasiones hay que esperar toda una vida, en ocasiones varias vidas, y en ocasiones unos pocos segundos.
Los escépticos critican a los que defendemos el positivismo porque muchas veces se enseña mal, dando a entender que por ser positivo, por creer que voy a ser rico, lo seré enseguida y sin esfuerzo. Lo cierto es que la masa mental general, está más enfocada en la pobreza, en la enfermedad y en el miedo. Esta corriente es fuerte, y cualquiera que quiera salir de ahí, debe ejercer fuerza de voluntad.

La historia está llena de personas que han alcanzado sus sueños por la sencilla razón que:
1.- Tenían claro lo que querían
2.- Lo amaban intensamente
3.- Lo persiguieron sin cesar pese a todos los obstáculos fracasando en muchas ocasiones.

Yo soy un defensor del positivismo, el poder de la mente para influir sobre nuestra realidad y el don que el ser humano tiene de ser parte del Creador. Comparte si tu también.


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