El Ser interior


El ser InteriorA la hora de establecer la identidad de nuestra personalidad, hay dos enfoques principales: Está el enfoque en nuestro yo no visible, al que se le llama espíritu, alma, Yo superior, Ser interior… y el enfoque en nuestro yo visible, que es nuestro ego, con su mente errada, su cuerpo y sus actividades.

El yo no visible, es silencios, independiente, eterno y poderoso en el tiempo y la fuerza.

El yo visible (asociado al Ego) es ruidos, dependiente, limitado en el tiempo y el poder.

Toda persona que tenga más de 50 años, estará de acuerdo conmigo que existe un ser exterior que cada vez se deteriora más, y un ser interior que sigue joven y animado con cualquier cosa si le dejamos. A medida que pasan los años, esta separación es cada vez más evidente.

El yo interior es nuestro verdadero Ser y es inmune a la crítica, a los desafíos, a las circunstancias y no le teme a nada ni nadie y con todo, es humilde y no se siente superior. Tiene consciencia de su unidad con todos y con el Ser Supremo.

El yo exterior siempre se siente amenazado, y siempre tiene miedo, ataca a los demás para protegerse o tiene que estar defendiendo su posición. Depende totalmente de las circunstancias, de sus títulos, dinero, honores o  poder. Teme siempre, porque sabe que va a desaparecer pues solo existe por tiempo limitado.

Cada persona tiene la capacidad de poder elegir el yo con el que su mente se identifica. La mente es otro elemento, distinto del Ser interior y puede estar alienada con uno u otro yo.

La mente es el instrumento, la interfaz que conecta con la energía universal. Todo lo que cree verdaderamente (consciente o inconscientemente) pasa al plano de la aparente realidad. Cuando la mente conecta con el Ser (Dios – Energía – Universo – La Fuente….) comienza a crear realidades de felicidad, abundancia, paz, éxtasis, libertad… porque son los atributos del Ser.

Cuando la mente conecta con el Ego, comienza a crear realidades de infelicidad, escasez, guerra, aburrimiento y esclavitud. Porque son los atributos del Ego.
La mente lleva siglos y siglos alineada con el Ego y siempre está «hablando» y haciendo mucho ruido. Para escuchar al Ser interior debemos aprender a silenciar la mente y que se convierta en un instrumento de nuestro Ser.
Bendiciones – Namaste

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