Quien eres verdaderamente?

Al igual que todos y cada uno de los seres que fuimos creados y tenemos vida por el “soplo” de Dios. Cada uno de nosotros somos aparentes seres individuales, pero que en realidad, compartimos una unidad perfecta.

Cuando miro hacia mi alma (mi espíritu) ya no me veo como un algo destinado a desaparecer y ser comido por los gusanos, sino como al ser eterno que fue creado a imagen y semejanza de Dios.

Si me paro a pensar, me doy cuenta que estoy destinado a vivir todo lo que soy.

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