Retos del Director de Operaciones


Los retos del director de operaciones

Director de operacionesEl director de operaciones es el responsable directo de la transformación de una materia prima (sea física, virtual o ambas) en un producto acabado, con un valor añadido, de alta calidad (que el cliente estará contento de pagar) y además, hacerlo al menor coste posible.

Debido a los constantes cambios en todo en este loco mundo actual, los responsables de operaciones nos vemos obligados a estar trabajando constantemente contra la tendencia que todo, tiene a permanecer en el estado en el que se encuentra (tal como establece las leyes de Newton) en lugar de querer cambiar hacia el deseo del observador (tal como establecen las modernas leyes de la mecánica cuántica). Sí… eso es un director de operaciones, un mecánico cuántico 🙂 En nuestro caso, “el observador” es el mercado.

Todos los procesos, equipos y personas que intervienen en la transformación de la materia prima en el producto acabado, tienen la tendencia a permanecer haciendo las cosas “como siempre se han hecho” o incluso a deteriorarse por sí solos. Esto es especialmente gracioso en el almacén, que se desordena solo.

No debe el director de operaciones desesperarse por esta tendencia natural, porque así son las leyes físicas y mentales y tanto los procesos como las personas, están sujetos a estas leyes.
Planificar una estrategia de cambio, e involucrar a todos los participantes, es tarea a largo plazo y requiere de dotes de liderazgo, organización y mucha paciencia.

Otro aspecto que el director de operaciones debe tener en cuenta, es que la capacidad de entender las cosas que cada persona tiene, siempre está filtrada por nuestros sentidos, educación y la propia deformación profesional. Aun con toda la buena voluntad del mundo, las personas entendemos, lo que entendemos.

Me hace mucha gracia cuando alguien que está explicando algo dice: “¿Me entendieron?” y todo el mundo dice, sí, sí, todo perfecto, es genial lo que dices… jejeje a saber lo que cada uno entendió. Por eso cuando expliques algo no digas “¿me entendieron?”, porque cada cual entendió lo que buenamente pudo y eso es lo que cree que explicaste. Ah! Y lo defenderá a capa y espada.

Mejor di: “Fulanito, ¿qué es lo que acabo de decir según tu opinión?” al menos tendrás una referencia.

Para muestra este gracioso gráfico, que no recuerdo bien de qué ponencia lo saqué y le pido perdón a su autor por no darle los créditos necesarios. Pero gracias, es muy bueno.
Aquí vemos claramente que, con toda la buena intención de cada participante, un proyecto puede ser un verdadero fracaso si no se lidera en cada una de sus etapas comprobando de forma clara, que se ha entendido el propósito y deseo de nuestro cliente.
los retos del director de operaciones

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