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La vida es un proceso de mejora continua

Un proceso de mejora continuaLa vida es un proceso de mejora continua en el que vamos averiguando cosas de nosotros mismos que no nos gustan o que claramente vemos que hay que mejorar.
Esas “cosas” oscurecen, tapan, bloquean, impiden que nuestros dones, talentos innatos, buena salud, abundancia… salgan a la luz.
Cuando las descubrimos, (muchas veces después de una crisis) debemos elegir qué hacer con ellas, ya que al venir a la luz pueden aumentar su poder debido al enfoque que se le da, o pueden ser eliminadas y un brillo natural saldrá a relucir.
Casi siempre, el perdón es la clave.

Estas cosas representan muchas veces nuestros miedos, frustraciones, heridas y pensamientos más enterrados de los que no somos conscientes, pero que repercuten en nuestro carácter, en el tipo de personas con las que “nos cruzamos”, en nuestra salud o nuestra enfermedad…

Cuando descubro algo que no me gusta, algo que debo de cambiar, cuando otros me irritan, cuando me suceden “penurias”,  son como pilotos de alarma que se encienden para nuestro beneficio, para que seamos conscientes que hay algo que necesita tratamiento.

Al venir a nuestro consciente tenemos que elegir, entre amar o guardar rencor, entre la alegría o el enojo, entre polos opuestos, casi siempre. Es la técnica del alma para hacernos conscientemente poderosos. Nunca se cansa de repetirnos las mismas cosas.

La transmutación consciente es el arma del maestro, no la negación presuntuosa. Por eso no debemos ignorar los males, sino ser conscientes de la realidad y decidir convertir todo lo que nos sea posible en el polo más positivo del que seamos capaces.

Para los que estén involucrados en procesos de mejora en sus empresas, les recomiendo el libro de

ELIYAHU M. GOLDRATT «LA META»

http://www.casadellibro.com/libro-la-meta-un-proceso-de-mejora-continua-3-ed/9788479787189/1054992

Es un clásico que ya tiene sus años, pero del todo actual

La desaparición del universo

Una vez hubo una conversación acerca de los problemas económicos por los que estaba pasando una ONG religiosa. El ambiente era depresivo pues la “realidad” era muy cruda. Hubo un joven que habló acerca de no  mirar alrededor, sino mirar a Dios,  que El proveería  lo que fuera necesario  y que no debían plantearse el cerrar y cosas similares. A lo que una de las responsables dijo “anda niño, baja un poco, baja de las nubes”.

Dios comprende nuestros desánimos y temores, El es un padre amoroso. Es la energía infinita, es el Todo Cósmico y el hombre sencillo. Sabe lo difícil que nos resulta a veces esta vida y por eso Él insiste de muchas maneras que salgamos de este mundo. Pero no se refiere solamente a salir del mundo en el sentido de dejar las costumbres materialistas, quiere que dejemos el mundo literalmente.

Obviamente estamos aquí, en la tierra y no podemos abstraernos de nuestras responsabilidades, nos hemos encarnado para disfrutar de esta forma de existencia y para aprender de ella. Pero necesitamos llegar a la consciencia de que se producirá la desaparición del Universo y que nada de todo lo material que aquí consiga es el verdadero propósito de mi existencia.